11 de septiembre de 2026

11 de septiembre de 2026 - Sin comentarios

ARRANCANDO MOTORES.

Septiembre alumbra el comienzo de los colegios, la champions, la vendimia, y por supuesto el arranque de las temporadas bracaneras. Dieciséis le alumbran a estos. Empiezan con su calendario, que si la cata ciega, que si la petanca, que si los invitados... 

Los flojos veranos quedan atrás, aunque en este y con el mundial de escusa, casi que no han parado. Locos salieron de allí, los niños, la matute, el yernaco, la hija, los nietos, el polaco, los colegas. Una locura, que ha mantenido el vinculo veraniego bracanero encendido.

Pero septiembre, como digo, tiene en Montilla días grandes, ahora menos, pero grandes. La edición de la Fiesta de la Vendimia de Montilla-Moriles. 

Y como regalo a, los dieciseises años bebiendo, comiendo, charlando y riendo, pues el pregonero de la Asociación del Barrio Gran Capitán (epicentro de la feria y sus actos) tuvo a bien reconocer esa labor tan cultural de los bracaneros y ponerla como ejemplo de convivencia para sus vecinos del barrio y conciudadanos en general. 

Una locura. En una caseta abarrotada con todos los perfiles posibles, (currantes, abuelos, jóvenes, ilustrados, autoridades, cuarentonas separadas, cincuentones separados, abuelos, padres y nietos sentados juntitos... Justo ahí, en esa marabunta una importante representación del pueblo bracanero, junto a la barra y en pie, (claro), recibieron honores, cuando ya tocando casi el final, y tras hacer un recorrido emocional muy potente por sus vivencias en el barrio, en el pregonero, Rafa Jiménez (visitante habitual de la sede), dirigiéndose a ellos dijo eso de: ...y como hacen todos los jueves los bracaneros... Los chavales se vinieron arriba. Ellos agradecían con gesto las palabras. Y Rafa J.J sabedor de ello, también con su agradecimiento al pueblo bracanero los engrandecían aun mas, Señalándolos, sonreía y giñaba a los chavales, y todo ello ante las miradas de lo mas ilustrado y autoridado del recinto. Reconocimiento del pueblo hacía el pueblo, Entre Bracana y Grecia. 

Luego hubo invitación al pregonero para visitar la sede (era jueves 3) pero este con todo el dolor de su corazón declino la invitación, prometiendo volver a lo grande. Agasajado andaba por el personal, y tenía que situarse un poco.

En fin, que mas contesto que unas pascuas llegaron a la sede para celebrar el balón de oro del pregón. A los presentes, ya en la sede, se unió "el Rafa el Lechero y el Lolo Berral. Otros boinas verdes. Buscaron amparo a la marabunta de la feria y aparecieron en el oasis de alegría de bracana. Pero el trio lo completaba el pequeño lecherito. No recuerdo el nombre del rubito de cabellos al viento y experimentado pelador de gambas gratis.

Mi amo llegó tarde al pregón, al parecer los caricatos estaban otra vez a tope con Don Diego y el barquito de los cojones.

Lo dicho, que los arranques de motor en bracana suelen venir de vez en cuando con sorpresa. A nadie se le olvidará el septiembre puesto en marcha con La Vuelta. 

Otra locura cabrones.

30 de agosto de 2026

30 de agosto de 2026 - Sin comentarios

 

Campeones del Mundo desde el Olímpico.

Julio y Agosto son los meses de la calma para los bracaneros. Sin invitados, van capeando los calores a golpes de tertulias pausadas e idas y venidas de los propios bracaneros. Pero este dos mil veintiséis tocaba mundial de fútbol, y eso eran palabras mayores.

Con lo que a partir de la fase de grupos de la roja en el torneo, los bracaneros decidieron transformar nuevamente Brakana Center en el Multiusos de Bracana, para fines deportivos tomando la denominación de Olímpico de Bracana. Sin pantalla gigante, pero con un proyector del paticorto de las ondas, algunos bracaneros y allegados pudieron disfrutar del transitar de la roja hasta llevarse el gato a la talega.


El David de Manresa, el Arce, la Matute, el Alex, la Patri, y la cantera bracanera (Leo, Candelita y Julia), fueron ocupando el palco de honor del Olímpico cada partido, al mas puro estilo, Bardem, Penélope, Brad Pits…


Las pausas de deshidratación de los partidos eran transformadas en pausas de hidratación el el olímpico, y los platos de jateria brotaban de la barra a la mesa con rapidez pasmosa, para que a la reanudación del los choques, todo el mundo ya se hubiese llevado algo al estomago.

Unos tras otros fueron cayendo: Austria, Portugal, Bélgica, Francia y por supuesto Argentina. Hasta conseguir el campeonato de la FAFI que diría "el Americano", especialista de fútbol nacional e internacional de Bracana y el limbo.

Con la segunda estrella en el pecho y el regusto que dejo el titulo pasaron por agosto casi desapercibidos, con la agradable presencia casi ya terminado el mes del Mejias, el Quique y Pepe, su suegro. Pero de eso ya hablaremos más adelante.






En Pierdepuntos, como en casa.

Y si el recién estrenado festival de la guitarra, nace con la idea de perpetuarse en el calendario cultural bracanero, lo que ya está más que consolidado es la visita cada jueves de San Juan o cercano a este, de la excursión a la Hacienda Pierdepuntos (Antigua Hacienda el Rebelde). En esta ocasión la cita fue el jueves veinticinco.




Allí, José Luis Rodríguez, el… tonelero, o el melchor, junto a su hijo Juanma, esperaban pacientes y con todo a punto para pasar otra noche de San Juan inolvidable.



Son ya muchos los años que los bracanberos peregrinan a las afueras de la vecina localidad de Montilla para saltar por las brasas de la candela, ahuyentando y limpiando los malos espíritus para a la par comer y beber casi sin conocimiento. Este año no iba a ser menos, y los anfitriones deleitaron junto al Ministro de Alimentación al personal, entre los que se encontraban como dos bracaneros mas, Juan Castillero y Miguel el Pichichi, con buenas viandas y mejores vinos. Una locura para cerrar la temporada bracanera antes del parón de invitados estival.

 FESTIVAL DE LA GUITARRA DE BRACANA

Siete días después y casi por arte de magia, la sede en su condición camaleónica se transformó en el escenario del Primer Festival de la Guitarra de Bracana (jueves 18).

Con aforo al complete y con invitados que formaban parte del sequito del gran guitarrista Pepe Torres, arrancó un acontecimiento llamado a establecerse en el calendario cultural de la República. Pepin Carboner (manager), Rafa JJ (Booking y marketing), y Luis Marques, junto a Antonio Salas (chuchi) y Ramón Marques Panadero (asistentes), formaban el elenco que velaron por el artista, hasta altas horas de la noche.                                         

Staf técnico junto al gran Pepe torres

Infinidad de temas de todos los ritmos tocó el maestro Pepe Torres con Rosita entre sus manos (nombre de la guitarra por aquello del color)

 Desde minutos antes del comienzo del concierto y durante las pruebas de sonido, ya se podían escuchar los acordes a bastantes metros del Multiusos de Bracana, sede del evento.

                                                 

Pepe Torres actuando, bajo la atenta mirada de su manager

Recinto del Mulltiusos de Bracana en plena actuación

La noche transitó  entre temas clásicos, contemporáneos, populares e incluso flamencos. Momento que aprovechó El Cabrerillo de las Puentes para hacer una colaboración que encendió aun mas a los fieles fans, que entre copa y copa y tapa y tapa, celebraron la noche dándole el calado que merecía. Y superando con existo todas las expectativas generadas en torno al primer certamen guitarrista de bracana. Cierto que con anterioridad ya se habían vivido algunas actuaciones en directo de grupetes con guitarras e incluso baterias y teclados, pero esto acontecimientos respondían a recitales , todavía no recogidos en la agenda cultural de bracana.

                                                 

El Cabrerillo de las Puentes cantando Luz de Luna

ambién hubo tiempo para los juramentos, ya que Ramón Marques Panadero, componente del staf técnico, aún no había puesto el pie en la sede y eso hizo que pasara por el protocolo del los juramentos.

                                

Ramón Marques Panadero

En definitiva, noche grabada en los anales de la historia bracanera a base de acordes, buen vino, y mejor compañia.

Foto de grupo , con el artista, el staf, y los bracaneros


                                               

Allanando el verano.

Con mayo atrás, en territorio bracanero se espera junio para despedir la temporada de invitados y a la par de excursiones. En este año, veintiséis, que se dice pronto, aprovecharon cada jueves con invitados, soletes y excursión. Para empezar el sexto mes del año, bracanearon solos, perfilando lo que se venía encima en las siguientes tres semanas. Tranquiletes hicieron sus cuentas, bebieron pausada pero continuamente a la par que comía, y disfrutaron de una velada de lo mas intimista. 


Una semana después (jueves 11) desembarcaban dos nuevos invitados (especies cada vez mas complicadas de llevar a la sede) 
Nobeles entraron y embajadores salieron, y aunque aún no habían pisado tierra bracanera, eran bastante conocedores de ese mundo. Benjamín Mérino y Antonio Jimenez (Chiqui), manejaron de manera primorosa todos los tiempos bracaneros con la máxima soltura, charla, alterne, brindis, juramentos…

                                                  




Eternamente agradecidos se marcharon con sus pasaportes bracaneros en los bolsillo, y con el regusto de haber compartido en bracana una muy buena noche.

                                                        

21 de junio de 2026

21 de junio de 2026 - Sin comentarios

No nos va a matar el hambre... Depende...

Así pués Mayo terminó con buen sabor de boca, con ese que deja el buen vino que en lugar de beberlo se mastica. Veteranos y nobeles. Otra cosa bién distinta es como comenzó Junio, el mes que pone fin a los invitados de la temporada. La usencia del Ministro de Alimentación ya suele ser motivo, cuando menos de inquietud. Pero en las últimas ausencias del mismo la cosa no había ido a mayores y se comió dignamente. Pero para comenzar Junio, (jueves 4) el idolatrado Ministro andaba entre Sevilla y Malaga con lo cúal su ausencia estaba cantada y sabida. El Silencioso, siempre a disposición de su pueblo tomó, como en alguna que otra occasion, las riendas de la cocina. Limpia, compra, mantiene las instalaciones y además ocasionalmente hace de cocinero. Al llegar mi a amo, únicos dos en la sede a escasos minutos de arrancar motores, el hombre andaba intentando ordenar lo que iba a ser el menú. Tocino de beta por aquí, tortillas precocinadas, un salchichón por otro lado, y a espensas de que el paticorto de las ondas llegase con un cargamento de salmorejo. Horas antes el Suerto, había notificado a el silencioso, que el aporte para la causa alimentaria con la que iba a aparecer en la sede, había quedado abortado. “El puto Corpus” añadió. El personal iba llegando poco a poco, no estaban todos, y además sin invitados. Mi amo, en un impulso presidencial, y mirando por la economia, invitó al silencioso a no cortar un segundo plato de tocino Minutos despues, el revuelto de frutos secos, el plato de salchicón y el de tocino, habían volado en un instante. El salmorejo no llegaba, y el silencioso, ante el malestar entre risas del personal, tuvo a bien calendar dos tortillas precocinadas, no sin haber pasado el trance de solucionar como funcionaba el microondas. Algún palito en forma de broma sana, ya le había caido. El pinchee de la semana, el Kichi ,apenas pisó el recinto de la cocina, con lo que al silencioso se le iva un color y le venia otro. Los tiempos de hidrataccion del mundial, en este caso de desidratacion en bracana se alargaban. El personal bebia mas que comia por primera vez en muchos meses, años, diría yo. Cuando el motín estaba a punto de estallar, llegó el paticortó de las ondas con el salmorejo. Con el carrusel de improperios que recibió a su entrada, y ante el estado de principios de hambruna que había en la sede, no dudo en dejar el taper en la barra. En un acto de puro reflejo, el silencioso cogio el taper y se dispuso verterlo en un par de platos. Mientras tanto, los bracaneros se arremolinaban en torno a la barra. Y en el justo instante, que el silencioso deposito el plato en esta, una jaurìa desenfrenada atacó el plato en apenas unos minutos. Cuando el silencioso se volvio para aderezar el plato del salmojo con el jamón picado y el huevo duro se encontró el plato limpio como si lo hubiese lamido un perro, alegrando enormenete al kichi que hacía de pinche, aunque apenas entró en la cocina. El suerto apareció poco depués, maldiciendo el coprous cristi, a lo que los bracaneros le recitaron aquello de, tres dias brillan mas que el sol…. Ante la escasez de alimento, algún bracanero abandonó la sede, buscando algo que echarse a la boca en sus domicilios. Y otros, aún con el estomago tiritando, decidieron rematar con un digestive. Alguien dijo; un digestive, si no hemos comido… No quedó ahí la cosa, y los mensajes de whapssat en los dias siguientes, siguieron atacando al silencioso, hombre bueno, de buna fé, mantenedor de las intalaciones, pintor, rellenador de nevera, evacuador de agua cuando la sede se inunda. Fiel a la república y a lo que representa. El percanse fué llevado a consejo de ministros una semana después en que que se voto una enmienda para establecer un correturnos de cocinero al igual que el de pinche, ante la ausencia del ministro de alimentación. Fue aprovada por consenso, otra cosa será que la lleven a cabo. Conociendo al silencioso, cuando se cure de las heridas provocadas por los ataque recibidos injustamente, seguro que tomará las riendas de la cocina cuando el pueblo lo necesite.

Ilustres taberneadores

Siete dias después, (14 de Mayo), llegaba a los territories bracaneros otro trio, y también como en la semana anterior, dos de los visitants eran reincidente y un tercero nóbel. Y es que entre cuñados andaba el juego, donde ellos solos se entienden. Pepe Marquez y Pepe El Sastre vovían a la sede tras varios años sin pisar tierra santa y el acompañante no era otro que Jose Gómez Zamora, que aunque lleva años instalado en Córdoba y ejerciendo de maestro del taberneo, no dudó en dejar su sabiduría y su impronta en territorio bracanero.
Muchas fueron las anecdotas y los vinculos con el vino que allí se vivieron y bebiron de igual modo. Dando como resultado una velada maravillosa.