10 de mayo de 2026 -
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Desde La Fundi con amor.
Y para terminar un mes algo particular, (jueves 30) la peregrinación a La Bodega San Francisco, o lo que es lo mismo a La Fundi. Si el buen musulmán debe de ir al menos una vez a La Meca en su vida, un bracanero debe de hacer lo mismo al menos cada dos años. Y si Alá espera a su fieles en La Meca, en el caso de los fieles bracaneros quién los espera en La Fundi es Juan Castillero.
Y este año con novedades considerables a tener en cuenta. Por ejemplo y la mas importante: la peregrinación se realizaba en vísperas del Uno de Mayo, con lo que la fiesta estaba más que asegurada. O como por ejemplo el tiempo compartido en ese maravilloso espacio de los bracanaeros con la mismísima hija de Juan y un poyuelo chicuelo que tienen, con el yerno, y con Marcos, o Jose Luis, personajes bien conocidos en la vecina localidad de Montilla y por los bracaneros.
También fue novedad, a la vuelta de la peregrinación, que en esta ocasión se realizó en taxis para evitar el peligro, ya no solo de conducir bajos los efectos del alcohol, algo que manejan bastante bien, sino por evitar que los bracaneros taxistas que casi siempre son los mismo, pudiesen disfrutar de la velada al igual que el resto de sinvergüenzas.
Como digo otra noche inolvidable en La Fundi, donde se sienten como en casa, y donde y tras cada visita anual queda inaugurada la primavera bracanera.
En esta ocasión faltaron el maestro y mi amo, que andaba de padraso, por lo demás noche de locura, cordialidad, vino a mansalva y comida para reventar.
Nada extraño en La Fundi.
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