26 de agosto de 2015

26 de agosto de 2015 - Sin comentarios

Allons enfant de la patrie...


Como quien no quiere la cosa, ya hemos llegado a la mitad del mes de agosto, con las mismas rutinas que en las semanas anteriores. Esto es, ausencias bracaneras por merecido descanso y charlita de jueves para los que no pueden disfrutar en estos días de un remojón en la playa, un pateo por el campo o simplemente unas horas de siesta y piscina. Bueno, en realidad una cosa sí que ha cambiado. Para romper el ritmo de las Tertulias anteriores, en esta ocasión mis compinches recibieron el pasado jueves a dos nuevos embajadores y a uno veterano que vuelve al redil un año después. Fue una quedada eminentemente republicana ya que todos ellos comparten junto a mis colegas fidelidad a la tricolor, aunque por motivos diferentes. En seguida os cuento los detalles, pero antes significar la ausencia de la Pantera, que este año ha decidido salir de la península rumbo a las islas afortunadas, aparcando los coches, nunca mejor dicho, durante unos días. También causó baja el Niño, que tiene previsto ausentarse de Tierra Santa durante un par de semanas, para dedicarse única y exclusivamente a la fiesta con sus colegas montillanos.


El resto del personal sí estuvo presente en la sede el jueves, para recibir con todos los honores a tres invitados llegados desde más allá de los Pirineos. Estas visitas siguen justificando el carácter internacional de la República de Brácana, gracias al documento acreditativo de la ONU como territorio independiente, escindido de la piel de toro. El caso es que el Pierre Nègre y el Laurent Lagunas, llegaron de la mano de el Paticorto de las Ondas, acompañados de el Guillaume Nègre, que ya estuvo en Brácana el verano pasado. Todos ellos son parientes de la Marina, de ahí que la invitación haya coincidido durante la estancia de los tres por Montilla, para comprobar, en primera persona, la veracidad de la canícula andaluza, de la que tanto se habla en las galias.
La visita de los tres, trajo consigo otra novedad importante: el relevo en la cocina como maestro de fogones. El Ministro de alimentación cedió los mandos del sancta sactorum de Brácana a el Paticorto, que se esmeró aportando unos pinchos de champiñón, calamar y langostino, además de una sepia al ajillo, para rematar la faena culinaria.


Como os podéis imaginar, el intercambio lingüístico fue interesante. Aunque los tres personajes en cuestión se desevuelven con soltura en español, mis compinches patinan al intentar comunicarse en la lengua de Astérix. Por ello, los intentos de llevarlo a cabo provocaron más de una carcajada. Aún así, la charla fue más o menos fluida, derivando desde los tópicos semanales hasta el socorrido tema de los deportes. A este último apartado le dedicaron bastante minutos, aprovechando que el Pierre y el Guillaume son consumados deportistas y que el primero ha jugado al rugby en el mítico equipo de Saint Affrique. Esta circunstancia no fue pasada por alto por el Ahijao y el Abertxale, que aprovecharon para compartir experiencias sobre esta disciplina deportiva. El Laurent por su parte tuvo más problemas de comunicación que, casualmente, fueron disminuyendo según fue aumentando el número de copas de vino vaciadas. Por cierto que el líquido elemento fue aportado en esta ocasión por el Rafa el Mantecas, además de unos litracos de fino Pompeyo, dejando ambos muy buen sabor de boca.
La noche estaba emboquillada en torno al bebercio y el comercio, de modo que aprovechando la presencia de nuevos embajadores, se procedió a los juramentos. Estos se llevaron a cabo en un correcto español, con algún que otro atranque, pero con un notable alto en líneas generales. Precisamente, este momento mítico en Brácana dio rienda suelta al personal que, a esas horas de la noche, ya no se cortaba ni un pelo. De hecho, con la lengua más suelta de lo normal, ya fuera en español o en francés, echaron mano de las dos botellas de tinto aportadas por los nuevos embajadores: un Château Leret de Cahors del año 1999 y un vino elaborado en Saint Guilhem le Désert del 2011, cuyo nombre no alcance a ver. .


Ambos vinos, sobre todo el primero levantaron la admiración del personal, a pesar de que se lo bebieron al estilo cromagnon. A ver si me explico, porque la cosa arrancó tempranito. Como se encargaron de explicar los nuevos embajadores, la botella de Cahor precisaba de un tiempo de aireación para apreciar toda su magnitud. No obstante, nada más empezar la noche, mi amo, que ejercía de pinche, tuvo a bien comprobar el poderío de la ley de la gravedad, dando con el decantador en el suelo, en un acto de auténtica mala suerte. Sin decantador, y ya con una pocas copas de fino en el cuerpo, mis compinches cayeron sobre la botella en cuestión como lo haría una panda de tiranosaurus sobre una manada de diplodocus. Todo esto sucedía ante la atenta mirada de los embajadores que, con ojos desorbitados, no alcanzaban a comprender el frenesí vinatero en el que estaban metidos. Después de un intercambio de opiniones sobre la iodenidad de meterle mano al Cahor, atacaron primero al vino de la Languedoc, mientras que la primera de las botellas reposaba un tiempo prudencial en el frigorifico. Tal era el ansia de probar el vino en cuestión, que el Silencioso tuvo que improvisar un sistema de seguridad para que las hordas de orcos no asaltaran el refrigerador antes de tiempo.


El caso es que es que la prudencia no es una de las cualidades entre los bracaneros, de modo que en un breve periodo de tiempo ya habían dado buena cuenta de las dos botellas, encarando la recta final de la noche. Mientras se jalaban el postre, una tarta helada para más señas, el Mojito's Team (leáse el Ahijao y el Paticorto) se afanaban en prepara una tanda del citado brebaje, con el que se cierra las tertulias desde hace semanas. Una vez preparados, con la certeza de que para el jueves próximo es necesario adquirir un kit de mortero, exprimidor y medidor, para facilitar el trabajo, volvieron de nuevo a la charla, entre sorbo y sorbo.
A grandes rasgos, aunque me dejo cosas en el tintero como la intervención cada vez más conjuntada de la Orquesta Filarmónica de Brácana o el ímpetu en el juramento de los nuevos embajadores, así pasó la noche. La próxima semana más, con nuevos embajadores, nuevos vinos y más comida, para encarar la penúltima tertulia del mes de agosto.


7 de agosto de 2015

7 de agosto de 2015 - Sin comentarios

Charlas preparatorias

Vaya tela con el calor que estamos pasando en estos días. El pasado jueves, justo cuando me dirigía hacia la sede, escuché en la televisión del Bar Paraíso, en pleno centro de la República Independiente de las Casas Nuevas, que se mantiene la alerta por altas temperaturas en la vecina localidad de Montilla y, además, con previsión de tormentas. La verdad es que lo del cambio meterológico no sé si será verdad. Lo que si es seguro es que mi joven y esbelto cuerpecito no recuerda una canícula como la que está cayendo este año. Lo único positivo debe ser que los instaladores de máquinas de aire acondicionado, han hecho el agosto durante el mes de julio y, si todo sigue así, seguirán haciéndolo en las próximas semanas.


La verdad es que me costó trabajo llegar hasta la sede por lo plomizo del tiempo, que me impide volar a mi ritmo habitual. Aún así, a duras penas, logré llegar a Tierra Santa, justo en el momento en el que el Paticorto entraba en Brácana. Fue el último en llegar, para variar, aunque me llevé una grata alegría al comprobar que mis complinches van volviendo poco a poco al redil. Esta vez sólo hubo que contabilizar una baja, la de la Pantera de la ITV, que anda de vacaciones familiares por Palma de Mallorca.
Aunque desde hace semanas la tranquilidad sigue presidiendo las quedadas bracaneras de cada jueves, se nota que algo está cambiando y que el inicio de la nueva temporada está próximo. Digo esto porque el jueves sí que estuvieron algo más revueltos que en las últimas semanas, anticipando un inicio de septiembre que se prevé movidito. De hecho, buena parte de la Tertulia la dedicaron a analizar cómo se presenta el futuro más inmediato.


Uno de los temas que ocupó más tiempo, fue la fórmula que elegirán para fijar la llegada de nuevos embajadores cada semana. Unos apostaron por dejar el sistema de turnos que ya han venido utilizando en el último año. Otros por el contrario, abogan por introducir un sistema de listas abiertas. Dicho así suena muy político, por cierto un término muy de moda en el vecino país de España. No obstante la propuesta no es otra que establecer una lista de posibles embajadores e ir intercalándolos semanalmente, según prioridades. Después de más de media hora de discusión, como suele ser habitual, no llegaron a ningún acuerdo, así que me da en el pico que seguirá siendo un tema recurrente en las próximas semanas. Otro aspecto en el que hicieron especial hincapié, fue la fijación de un calendario de actividades con las cónyuges. Por secreto de sumario, no voy a mentar quien se opuso firmemente a este tipo de parrandas, pero os puedo asegurar que hay quien se niega firmemente. En cualquier caso, parece que finalmente tendrán dos actividades a corto plazo, una cena a principio de octubre y la múltiples veces aplazada fiesta de disfraces, a final del mismo mes.


Fueron sólo algunos de los temas que se trataron en el consejo de ministros, que fue alternándose con los habituales comestibles y bebestibles. En el segundo apartado cabe destacar la vuelta a la vida pública bracanera del Fino el Maestro. Según comentaron por allí, siguen manteniendo el tipo, a pesar de las calores, y gracias sobre todo al ventilador y el cubo de agua que mantienen las condiciones en la morada de el Maestro. Respecto a las vituallas, también fue protagonista el Maestro. Su reciente periplo por tierras del norte, ha traído consigo un pequeño repertorio gastronómico del que dieron cumplida cuenta el jueves. Montaditos de ventresca con pimiento confitado y de ancho del Cantábrico con cebolla, también confitada, fueron los primeros golpes de la noche. A ellos siguieron unos testarazos de melón con jamón, para rematar la faena con unos pimientos asados, de los que hubo que dar dos rondas completas, antes el ansia del personal.


Poco más tengo que contar. Bueno, sí. Sí que tengo que contar una cosilla más que me parece destacable. Definitivamente, parece que los latigassos de final de noche, han pasado a la historia en Brácana. La moda del mojito se ha instalado en la República, y el jueves se dieron otras dos rondas antes de cerrar la sede. A pesar de ello, todavía no están rodados porque una vez más se dejaron atrás el agua con gas, imprescindible para esta bebida. No obstante, como están gente tiene recursos, tardaron un periquete en echar mano del 7UP, una vez más, para salir al paso. Lo que pasa es que para la segunda tanda también se quedaron sin esta bebida gaseosa, de manera que tuvieron que ir a Barril de Oro, de manera urgente, a recabar más bebida, para cerrar con dignidad una nueva Tertulia, que sirve para seguir poniendo a punto la maquinaria, antes del comienzo oficial del curso bracanero, en el mes de septiembre.

6 de agosto de 2015

6 de agosto de 2015 - Sin comentarios

Los Mejias toman Bracana

Con tres bajas significativas como las de el Maestro, el Paticorto de las ondas y el Ministro de Alimentación, la última tertulia de Julio, o lo que es lo mismo, la veintiocho del año, y a la par la trescientos trece desde los inicios, se presentaba, a priori, tranquila. Además, las calores de este largo verano siguen haciendo estragos y como la calor y el vino no hacen buena miga, pues tampoco esperaba algo fuera de lo común.
Pero como bien sabéis en Bracana todo es diferente, y los dichos se los pasan por el forro. En esta ocasión, asesorados una vez más por la Eladia, la de Durán, que últimamente les marca las pautas, se enfilaron al paso un box de Fino Pompeyo, que les supo a poco, teniendo que que echar mano de un restillo de Fino El Pato. Pero si el Fino Pompeyo marcó la noche vinícola, en el apartado cocinilla los Mejías dieron la nota positiva con unas cositas muy finas y delicadas.
Pepe Mejías, el patriarca del clan, ilustre veterano y boina verde, pescadero del Rinconcito en las Casas Nuevas y con mando en plaza en el Mercado de Abastos de la vecina localidad montillana, coció dos kilitos de gamba blanca, que hizo que a más de un comensal se le saltaran dos lagrimones más grandes que los habicholones del barco de Ávila. Y claro, si el pureta se creció, su Manolo, sí, el Manolo Mejias y sus caballitos pony y sus enanitos forcados, se presentó con otro manjar, una latica grande de anchoas del cantabrico Hoya. Mi amo, que por segunda semana consecutiva sustituía al Ministro de Alimentación, presentó los peces cupleiformes en varios pinchos diferentes:en cama de tomates de Montilla o en rebanaditas de pan tostado aportado por el Abertxale de ca Bellío. El remate a tan fantástica tertulia culinaria lo puso la Isabel, la matriarca del clan. Dudando de su Manolo, que por cierto estuvo a la altura de las circunstancias, realizó con cariño y esmero un salpicón fresquito, que hizo que lo lagrimones de los bracaneros brotasen de nuevo, casi inundando la sede presidencial. Entendéis ahora, el por qué de la rapidez en ventilarse el box de Fino Pompeyo. Ah, y de postre contesa…
Pero si la comida estuvo genial, mejor aún, estuvo el ratito que los bracaneros pudieron compartir con Don Jose Mejias, casi secuestrado del Paseo de los Monos, donde el hombre buscaba desesperadamente un poquito de aire fresco. El viejo Lobo de Mar deleitó al personal con sus anécdotas e historias de sus muchos años de pescaero. También le sacó la pinta a los bracaneros y localizó rápidamente a sus familiares, retrocediendo en el tiempo a los años en los que regentaba la pescadería de la Calle Medico Varo donde,  junto a el Francisco el de la Carne, el Vílchez el de la droguería, la encarna la de la tienda de comestibles y la peluquería de la Mari Eva, dieron pie, sin saberlo, al primer centro comercial abierto de Montilla, El Rinconcito. Yo en esa época ni tan siquiera era aún un huevo, pero todo esto que os cuento me lo ha hecho saber el Loro de la Benita, que se autoproclama el auténtico cronista volador del Barrio de Las Casas Nuevas.
Cuando el ya veterano bracanero Pepe Mejías (84 años le contemplan) abandonó las sede, su Manolo tomó el relevo, embelesando al personal y haciendo del último del mes de Julio, una inesperada pero agradable tertulia.


5 de agosto de 2015

5 de agosto de 2015 - Sin comentarios

Ausencias veraniegas


Como resulta que al mes de julio le quedan dos telediarios, la peregrinación bracanera de cada jueves está de horas bajas. Como suele pasar desde que se creo la República, la llegada del verano trae consigo numerosas ausencias, motivadas por el ansia bracanera de establecer relaciones con diferente con los habitantes de todos los rincones del mundo. Algo así es lo que pasó la semana pasada. Por un lado, el Maestro sigue a lo easy rider paseándose por la piel de toro, y no se le espera como mínimo hasta dentro de dos semanas. Por otro lado, el Silencioso ha roto esta semana su inmaculada estadística, debido a un desplazamiento hasta Elche tras el que volverrá con nuevos zapatos según pude escuchar -léase un coche nuevo-. Pero sin lugar a dudas, la baja más significativa el pasado jueves fue la del ministro de alimentación. El Pijo de los Balcanes se encuentra remojando sus santos compañones en la Costa del Sol, provocando más de un suspiro en la República.


Ante una baja tan significativa, el gabinete de crisis estimó oportuno poner al mando de los fogones de manera eventual a mi amo, que se las apañó como buenamente pudo tras la barra, para calmar la jauría que semana a semana rula por la sede. Para ello echó mano de un surtido de quesos ante la ausencia del Pepeluí. Ya he contado en alguna ocasión que el Ministro de alimentación sufre un repelús ante cualquier variante de esta comida. Por ello, esta vez se jalaron tres quesos diferentes: un añejo manchego con aceite, un cheddar holandés con mostaza, y un queso azul de roquefort donde, por cierto, no existe esta variante. El caso es que dieron buena cuenta de ello, mientras iban trasegando Fino Cabriñana de la jarra a las copas y de éstas al gaznate. Como plato fuerte se metieron entre pecho y espalda un lebrillo de pimientos asados con atún, mientras daban cuenta del vino y pasaban de una a otra conversación.


En realidad, como suele pasar cuando hay muchas bajas y menos invitados, la charlita en torno a la barra fue la protagonista de la noche. Hablaron sobre todo de deportes, pero también del destino vacacional que irán tomando los ciudadanos bracaneros que aún no han disfrutado del merecido premio al trabajo de todo el año. Lo que sí me llamó la atención es que los mojitos están ganando terreno a los tradicionales latigassos. El caso es que esta vez la noche cogió a mis compinches con el pie cambiado. Aunque había tenido la previsión de llenar las bodegas ron, la falta de comunicación hizo que se quedará atrás el agua con gas y las limas. Menos mal que quedaban en reserva algunos ejemplares de este cítrico, además de una ramitas de hierbabuena en el congelador, que sirvieron para salir al paso, al menos esta semana. A falta de agua, tiraron de 7Up y Santas Pascuas... mojito al canto y a pensar en la semana que viene en la que se esperan altas, pero también bajas. A ver qué tal se da.


20 de julio de 2015

20 de julio de 2015 - Sin comentarios

La noche de los mojitos

Ya os contaba la pasada semana que el verano estaba próximo, y que Brácana se prepara para el éxodo que se vive cada año en la República. De hecho, el jueves ya pude ver una muestra de lo que espera durante las próximas semanas, porque la sede, además de que no contó con la visita de embajadores, estuvo mucho más despoblada de lo habitual. Por un lado cabe destacar la ausencia de el Niño, rumbo a yuno de esos festivales de música veraniegos. Por otro, el Maestro ya ha tirado de caravana para recorrer la piel de toro, así que causará baja durante las próximas quedadas. A ellos dos hay que unir la baja en diferido, ahora que está de moda el término de mi amo. El caso es que el Pijo del Magreb llegó el jueves de su periplo por el norte de España y, aunque hizo acto de presencia al inicio de la Tertulia, cuando la cosa comenzaba a ambientarse, puso pies en polvorosa, y se retiró a su morada bajo el pretexto del cansancio acumulado.


Con estas ausencias, el número de bracaneros quedó reducido el viernes a tan sólo ocho, aunque no por ello disminuyó el nivel de la quedada. En realidad fue una Tertulia sosegada, de charla de verano, en la que la marcha de Casillas al Oporto ocupó buena parte de la conversación. También se habló de los ecos de Feria de El Santo de Montilla que, por supuesto, tuvo un protagonismo bracanero durante los días centrales de los festejos. Mientras todos estos temas iban saliendo, se fueron jalando de manera progresiva un chorizo al vino, además de un picadillo campero con el que cerraron la noche gastronómica. Evidentemente las viandas estuvieron regadas con vino, como no podía ser de otra manera. Primero se encalomaron una botella de tinto Finca la Estacada, elaborado por la familia Cantarero Rodríguez, en las tierras altas de Cuenca. Fue mi amo el que aportó este vino, que provocó división de opiniones, aunque mayoritariamente negativas. Como muestra cabe destacar el comentario de la Pantera de la ITV, haciendo especial hincapié en el leñasso que le había pegado el vino, apenas con dos copas.


Posiblemente el punto más álgido de la noche llegó justo después del postre, unos mangos tropicales para falagar la comida anterior. En un santiamén, el Ahijao y el Paticorto plantaron ocho vasos y comenzaron a distribuir sobre la barra, limas, hielo picado, hierbabuena, ron, azúcar moreno y agua con gas. Como ya soy veterano de guerra, pude intuir que aquello olía a mojito a lo lejos. Efectivamente, mientras el Ahijado maceraba el azúcar con la hierbabuena y el zumo de las limas, el Paticorto le seguía aplicando hielo, ron y agua, con desprecio. El mejunje tenía buen pinta y el personal se fue animando hasta tal punto que hubo que preparar una segunda vuelta de sulfato al grito de:
- Esto está bueno de cojones.


No tengo mucho más que contar porque, como sucede en los momentos previos a las vacaciones de verano, mi colegas se dejan llevar sin hacer muchos cálculos. Esto es, abrir la sede y dejar que el vino, la comida y la conversación fluya sin ataduras. Bueno sí, una cosilla más. Los incombustibles, esto es, el Paticorto y el Ministro de Alimentación no perdonaron el pelotasso final, mientras daban un repaso a la música que duerme en el ordenador de Brácana, a la espera de que alguien la despiertte. Miedo me da cuando lo hagan. La semana que viene hablamos.

4 de julio de 2015

4 de julio de 2015 - Sin comentarios

Preparando el verano

Como quien no quiere la cosa, en Brácana se ha estrenado el mes de julio. Parece que fue ayer cuando celebraba junto a mis colegas la llegada del Año Nuevo Bracanero, y lo que estamos ya metidos es en el verano. Por cierto, que la canícula que está cayendo trae de cabeza a la República, y en especial a mi amigo el Silencioso. El caso es que, según pude escuchar, la máquina de aire acondicionado no tira como debiera. Por ello, a más de uno se le escapó el jueves más de un chorreón de sudor, y eso que tanto calor no hacía.
Respecto a lo que pasó en la última quedada hay poco  o mucho que contar, según se mire. A ver si me explico. Fue un jueves de transición porque la cercanía de las vacaciones veraniegas iniciará el éxodo bracanero en breve. Por ello, la actividad de las próximas semanas será más reducida, comenzando por el jueves que viene. Brácana permanecerá cerrada con motivo de la Feria de la vecina localidad de Montilla. Esto no quiere decir que no se junten pa pegarse unos tientos, tal y como hicieron el pasado año en el recinto ferial. Aún recuerdo la que liaron... y seguro que este año serán reincidentes.


Otro asunto del que no se habló el jueves, pero yo os lo cuento, es el aplazamiento sine die de las elecciones presidenciales hasta después del verano. Me han contado que la ausencia del Carlitos Gracia esta semana hacía imposible su celebración. No obstante, os diré que el verdadero motivo del aplazamiento, ha sido una misiva de la ONU en la que se advierte que "sin un observador oficial que supervise las votaciones, los resultados electorales obtenidos no tendrán validez internacional".
Evidentemente pasaron de puntillas por este punto, aunque el jueves hubo pleno bracanero y, además, con puntualidad casi exquisita. Con deciros que hasta el Paticorto llegó con hora... Aún así, la puntualidad y la suspensión sistemática de eventos en Brácana, fue uno de los asuntos largamente debatido en el Consejo de Ministros. El caso es que para el sábado cuatro de julio, se había programado un perolete de convivencia, en sustitución de la fiesta de disfraces, que también ha sido aplazada. Aunque en principio la fecha estaba fijada, al final el Paticorto y la Pantera se van de boda, el Niño y el Ahijao tienen planes, y mi amo, el Pijo del Magreb, tiene una cita culinaria ineludible, según dijo. Vamos, que en vez de perol, el resto podía quedar para jugar al parchís. Por este motivo, ante tanta ausencia, han decidido aplazarlo de nuevo, algo que dio pie a todo tipo de opiniones sobre cómo se acaban pasando por el forro las decisiones adoptadas en los consejos de ministros. Recapitulando, en las últimas semanas se han comido la cata maridada de vinos, la paella a la que hago referencia, la fiesta de disfraces... tienen pendiente la visita a la Casa de las Aguas y muchas otras que estaban sobre la mesa, pero que al final no han llegado a buen puerto. Como esto siga así, la actividad bracanera va a quedar reducida a los fiestones de los jueves, y poco más. A pesar de ello, han hecho propósito de enmienda, con la intención de corregir todos estos aspectos organizativos tras el verano.


El otro gran tema de debate el jueves, fue el estado del fino Pata Hierro. Aunque en principio era el hilo conductor previsto para la Tertulia, los caras de mis compinches tras los primeros sorbos, no anticipaban buenos comentarios. Efectivamente, hubo incluso quien dijo que eso no se lo beben ni los perros, y mira que esta gente se trinca hasta el líquido imponible. El caso es que una delegación bracanera tuvo que poner pies en polvorosa, rumbo a ca la Eladia, para adquirir un bag in box de emergencia. El elegido fue el Fino Cabriñana, por aquello del colegueo con el Pepín Carbonero, solucionando una situación delicada en la República, como la ausencia de buen vino. El mal estado del Fino Pata Hierro, dio pie a todo tipo de especulaciones sobre el estado de la madera del barril y, sobre todo, la necesidad de tirarle con saña para que el vino se mantenga en buenas condiciones. Por ello, han tomado la decisión de que la bota permanezca en la sede durante los meses de menos calor, conservándose en la bodega de el Maestro durante el periodo veraniego.
Como veis, aunque la Tertulia fue tranquilita, la conservación fue variada. De hecho, ni he comentado nada de la jatería del jueves. En cuanto a tapitas, se metieron entre pecho y espalda unos tomaticos de montilla con sal y pimienta, abundante en los platos que preparó el pinche, unos corazones de alcachofa con anchoas y unas gambas blancas de la parte alta de la Carchena, cocidas para la ocasión por el ministro de alimentación. Y para rematar, cerraron la tanda gastronómica con una ensaladilla y unas rodajas de sandía.


También hay que decir que, aunque algunos bracaneros abandonaron la sede tras el postre, los más osados no perdonaron los digestivos. Tampoco los perdonó el Puli, que estuvo como embajador veterano durante toda la noche, y que se unió a la ya habitual cuadrilla de lingotassos, que forman el ministro de alimentación, el Maestro, el Paticorto, y en esta ocasión , el Niño y el Ahijao. Mientras daban con los pelotassos, salió a relucir la crisis que se vive en Grecia y lo mal que vamos con el sistema económico mundial. Hablaron de la zona euro, de la poca vergüenza de la clase política, del Tratado Trasatlántico de Comercio e Inversiones entre la Unión Europea y los Estados Unidos, y de un montón de cosas más, que justifican el cabreo generalizado del personal. Así, entre charla y cubatas, cerraron la noche, pensando ya en la Feria de Montilla, que está a la vuelta de la esquina, y que supondrá, salvo sorpresa mayúscula, la nueva quedada bracanera para la semana que viene.

1 de julio de 2015

1 de julio de 2015 - Sin comentarios

Pura y dura anarquía.

Todo el santo año esperando el día de las elecciones, y cuando llega tan ansiado momento se pasan los comicios por el forro.  Al parecer el Ministro de Información y a la par responsable de la Junta Electoral Central, causó baja por los vómitos de su pequeño vástago y por la huida de su santa tras  la estela de un negro. Bueno este último  dato tendría que matizarlo un poco más, pero con el laberinto que montaron en la Hacienda el Rebelde, complicado se me hace.


Y es que votaciones, como ya os digo, no hubo, pero la noche dio para charlita de la buena. Sentaditos  los once  alrededor de la mesa, (y digo once ya que Carlitos Gracia actuó como observador internacional) le dieron repaso a lo divino y a lo humano. No dudaron en opinar de los pactos electorales en la geografía española. Del vacile  de Sergio Ramos, del anuncio de la Fanta, de lo asquerosamente  impresentable que se presenta la parrilla televisiva en verano. Y entre una cosa y entre una copita de Fino Patahierro y una de rebujito, apareció el Ministro de Alimentación con unos tomaticos de Montilla,  o mas bien de Cabra,  bueno me parece que eran del Contreras.
Y claro con el líquido elemento  corriendo por los gaznates en conjunción con los tomates de... bueno, con los tomates, y tranquilamente  sentaditos,  al Abertxale  de ca Bellío  no se le ocurrió otra cosa que proponer una rueda de esas que tanto les gusta. El tema en sí no era complicado, series míticas de televisión. Pero claro, estando el Ligre de por medio, pues ya se sabe. La cosa comenzó con JR, con Dallas, luego... no sé qué, hasta que el susodicho mentó La dama se esconde. Esto provocó el lógico descojone del grupo. Luego cambiaron a series de dibujos animados, y aquí salieron los Mosqueperros, Jaky y Luca, hasta que llegado el turno de la Pantera de la ITV, soltó un claro y elocuente Don Balón... Y más de lo mismo. Visto lo visto pasaron de series y, tras dar con el tomate, entraron en escena unos langostinos y luego unos rollitos de hojaldre con chistorra.


Algo más calmados, pasaron a comentar los conciertos del festival de la guitarra de Córdoba. Y fue de nuevo la Pantera de la ITV, muy activo toda la noche, el que quiso comentar la excentricidad de Bob Dylan tras acabar cada concierto, porque al parecer el tipo necesita que le echen una manta por encima tras tocar su último tema. La manta de Bob Dylan dio de sí lo más grande. No faltó el cachondeo, preguntando al Cabanas que si era Paduana, o Mora o Manterol.


En fin, que como el Ministro de Comunicación no llegaban, decidieron hacerle la llamada del ahorro para notificarle que las elecciones se habían suspendido y que estaban dispuestos a meter mecha a la hoguera para saltar y quemar todo lo malo del año anterior. Dicho y hecho. Bueno, antes dieron con el plato estrella, un Pollo Presidencial maravilloso. Como es tradicional, saltaron, giraron en rueda entorno al fuego y queriendo dar un pasito más allá, incluso alguno caminó sobre las ascuas, con patada correspondiente a las mismas.


Mas calmados apagaron las ascuas y nuevamente se sentaron un ratito para descansar, antes de poner fin a la mágica noche de San Juan bracanera aunque, eso sí, sin elecciones, con lo que el Ligre Primero el Breve sigue como presidente de la República una semana más.
Ah, que se me olvida. En el capítulo de brindis optaron por una nueva versión acelerada, que apenas duró un minuto. Donde sí se pusieron serios, fue para brindar por la memoria de Don Antonio Carpio, el que fuera alcalde de la vecina localidad de montilla durante tres legislaturas, al que todo el mundo , dentro y fuera de la localidad montillana, muestra un gran aprecio. Ya os dije la semana pasada que era un buen fichaje para el limbo.