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Benditas sonrisas
Noviembre iba cogiendo ritmo, y siete días después. Otro milagro, a sumar.
Si, os explico. La
cuadrilla de invitados, prometía. Pero al final y por ajuste de guión, uno de
los invitados causó baja. Concretamente Manolín Bellido, que anda de
reconocimiento en reconocimiento, y liado con una peli, con todo el dolor de su
corazón se quedó allende los mares.
De cuatro a tres. Pero que trío. Rafa Jiménez (boina verde). Miguel el pulga (legionario de la vida) y Miguel de la Torre Luque Romero. Dicho así a alguno igual lo pilla descolocado. A ver ahora. Miguel el Veneno. Increíble, teníamos al Veneno, al pulga y al sacri. (que bonitos los motes). El del, Jama, el Soldorao o el Convento. El amigo de los niños, ¡por los cojones!.
Mi mo, que durante un tiempo fue primo político del personaje, le interrogaba sobre su vida laboral, y descubrió a un representante en tiempos pasado del mundo del vino.
La noche estuvo
genial, hasta el punto de conse
guir que el veneno se sintiese tan a gusto, que,
por un lado se riera, algo que según pude escuchar no es muy habitual. Y que al
amparado de esas risas colectivas, contase anécdotas de su bar y los niños.
Y es que en Brácana,
todo es posible.