22 de octubre de 2014

22 de octubre de 2014 - Sin comentarios

A ciegas con el vino



Hoy, a pesar del título, toca ponerse serio. Los que seguís esta bitácora propia, que recoge la historia de una República en estado infantil (lo digo porque apenas si lleva a los cinco años), podéis pensar que cada jueves es una excusa para pegarse una fiesta. Bueno, en cierta forma es verdad, para que vamos a engañarnos. No obstante, Brácana tiene muchas más virtudes, al margen de la parranda. Una de ellas, quizás la principal, es su amor incondicional por el vino fino. Fruto de esta pasión, este año ha sido la segunda edición de la Cata Ciega de Brácana. Reconozco que el nombre se presta a los chascarrillos más variados aunque, tras las coñas marineras, la razón de fondo de esta iniciativa tiene su peso. Como muestra un botón. Este año la Cata ha tenido un invitado de excepción, el Fernando Giménez, máximo responsable de Bodegas Alvear, que por el número de veces que ha pisado la sede, ya es considerado por muchos como el duodécimo bracanero. El encargado de organizar la Cata, por segundo año consecutivo, ha sido  el Abertxale de ca Bellío. Si hace ahora un año los vinos elegidos fueron de bodegas y lagares, la de este año ha estado dedicada al vino que elaboran en Montilla particulares anónimos. Para muchos son desconocidos aunque, para Brácana, es un aliciente más para adentrarse en un mundo se olores, sabores y sensaciones, esta vez con una firma de autor, aunque en esta ocasión omita dar nombres propios.


Sé templado en el beber. considerando que el vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra (Miguel de Cervantes) 


El primero de los vinos catados fue Fino Jubilao. Con él las copas fueron llenándose de manera paulatina. Cata visual, olfativa, sabores..... el vino templa el espíritu y suelta la lengua. Cada cual aportó su opinión, aprovechando la primera tapa de la noche preparada por el ministro de alimentación, un queso manchego Roncero Viejo para ir haciendo boca. Algunos bracaneros destacaron los aspectos positivos del vino, otros los menos agradables, así hasta dar con las muestras y pasar al siguiente.



El vino hace la vida más fácil y llevadera, con menos tensiones y más tolerancia (Benjamin Franklin)


El segundo de los vinos de la noche fue Fino Cordobita.Al igual que el anterior, la ronda de llenado de catavinos sirvió de preámbulo al análisis. Catalogación ocular, búsqueda de olores en nariz, fase gustativa.... El vino estuvo acompañado esta vez por un revuelto de espárragos amargueros, recogidos por el Maestro. Hubo alabanzas a tan exquisito manjar pero, todo sea dicho, también algún que otro
 improperio. No obstante, el plato cumplió su cometido, dando tiempo a apurar las botellas previstas.



El vino consuela a los tristes, rejuvenece a los viejos, inspira a los jóvenes, alivia a los deprimidos del peso de sus preocupaciones (Lord Byron) 


El tercero y último de los vinos fue Fino Patriota. Con un esfuerzo importante, para olvidar los vinos anteriores, todos se esforzaron en encontrar sus potencialidades y sus carenciasm al ojo, en cariz y en la boca. La comida que acompaño al vino fue de tronío. Una rueda de saucisse de Toulouse, traída directamente desde tierras galas que, a falta de barbacoa, tuvo que ser cocinada en la sartén. Evidentemente la longaniza sucumbió al empuje bracanero, de igual manera que el vino.

Llegó el momento decisivo, con el Fernando Giménez como espectador con voz pero sin voto, tras conocer la opinión de los catadores para cada uno de los vinos. Cinco de ellos, se decantaron por el Fino Jubilao, otros cinco por el Fino Patriota, mientras que el Fino Cordobita sólo obtuvo un voto. El Abertxale apuntó que el verano había hecho estragos en algunas de estas soleras y que el vino había perdido matices desde su elección hasta la cata. No obstante, en descargo de las tres muestras hay que decir que nunca más se supo de ellas, porque todas cayeron, síntoma evidente de que estaban pa bebérselos.



Faltaba el fin de fiesta a una jornada relativamente seria. Aprovechando la festividad de San Miguel, plantaron sobre la meda una torta de azúcar, recubierta de chocolate y rellena de crema, para celebrar esta onomástica. Tras ella llegaron los digestivos de rigor, poniendo fin a la II Cata Ciega de Brácana. El vino sigue siendo el motor de la República.

¿Oktoberfest? en la Bodega San Miguel

Cada cierto tiempo, mis coleguillas ahuecan ala y pasan olímpicamente de la sede institucional, para peregrinar a otros puntos geográficos. Es más o menos como mis amigas las cigüeñas. Cuando llega el frío ponen rumbo al continente africano, abandonando su zona vital del resto del año. Algo parecido hicieron los once bracaneros el pasado jueves, 25 de septiembre. Ya va siendo tradición que en torno al día 29 del citado mes, todos pongan rumbo a la Bodega San Miguel y este año no ha sido una excepción. Siguiendo con el símil cigüeñil, en una tarde fría y amenazante de lluvia, poco después de las nueve de la noche comenzaba la peregrinación, cargados de jatería. Allí esperaban cuatro pájaros, que no cigüeñas, conocidos de sobra en este espacio por su carácter vinatero y parrandero. El Paco Raya, el Gaspar y el Chechu, se hicieron acompañar esta vez de otro figura del alambre, como el Rafa Aguilar, embajador bracanero de tronío, que no quiso perder la oportunidad de compartir vino y viandas, al calor bracanero. Once más cuatro, quince. No deja de ser curioso porque según un tratado de Moderna Numerología al que he podido echarle un ojo últimamente, este número previene contra el abandono de las responsabilidad, sobre todo a nivel familiar. Ahí queda eso. La relación es tan estrecha en Brácana, con sus habitantes y embajadores, que ya son justamente eso, una familia, a la que hay que cuidar semanalmente con total responsabilidad ¡Tela!


A lo que vamos, que por allí andaban los 15 jinetes de San Miguel imbuidos en las tertulias más surrealistas, cuando el ministro de alimentación comenzó a preparar la cocina, en esta ocasión una plancha portátil que hacía prever jatería gorda para la noche. El Pepeluí se plantó en mitad de la bodega para anunciar el menú de la noche. La sorpresa fue mayúscula cuando dijo que comenzaba la Oktoberfest de Montilla. Digo sorpresa porque, que yo sepa, todavía estamos en septiembre y, además, yo no vi cerveza por ningún lado, salvo las litronas pertinentes del pie de cuba. El caso es que el tío se lo curró de gordo.


Durante toda la noche estuvo sacando salchichas de todo tipo: gordas, grandes, pequeñas, blancas, marrones... yo qué sé! Era cuestión de tiempo que las comparaciones se volvieran odiosas. De hecho, el ketchup y la mostaza fueron el componente ideal para todo tipo de chascarrillos y parodias. No voy a citar ninguna, ni tampoco pondré ninguna foto para no herir sensibilidades, pero la salchicha que salía de la bragueta del ministro de alimentación era.... coño! Ya lo he dicho.


Mientras los 15 jinetes de San Miguel se ponían tiernos a salchichas, el cielo perdió su punto apoyo en el exterior. En español clarito: se puso a llover de cojones, de manera que no hubo narices de abandonar San Miguel. Por este motivo, el Pepeluí, que no pierde detalle, preparó otra cochura de salchichas, mientras la jarra de vino se llenaba por enésima vez (digo enésima por poner un número).


Cuando ya estaban pa reventar, cayeron en la cuenta de que el temporal no amainaba fuera, así que se armaron de valor y.... se pusieron como sopas. Tan calado iba el personal, que a la altura de los Montes Bracaneros alguien propuso hacer una escala técnica en la sede para secarse. Lo hicieron por fuera, pero no lo consiguieron por dentro, ya que se jalaron unos digestivo al paso, a pesar de que no había hielo y que los refrescos estaban calientes. Si es que ya lo he dicho muchas vez, ni tienen jartura, ni ataero por el lomo. ¡PAÍS!

21 de octubre de 2014

21 de octubre de 2014 - Sin comentarios

No hay color

Siiiiiii, ya sé que llevo un montón de semana sin escribir aquí. Además, esta vez no tengo excusa. Simplemente no me ha salido del pico sentarme a escribir. Bueno, sí hay una razón que me ha llevado a abandonar temporalmente el compromiso adquirido con mis amigos bracaneros. Ya os dije hace algunas semanas que estaba haciendo buenas migas con Santiago Carrillo. Pues bien, justo después del verano me preguntó un día:
- Oye Punselito. Esa gente te tiene exclavizado. Tómate un descansito hombre, que en todos los trabajos se fuma.
Así que le he hecho caso al bueno del Santi. Tanto caso le hago, que estaba yo tomando la sombra bajo un ciruelo, cuando apareció ayer para decirme:
- En todos los trabajos se fuma, pero también hay que volver al tajo. Según he podido escuchar ahí abajo, hay gente que te está poniendo falta.
Ahora he caído en la cuenta que tengo trabajo atrasado, así que vamos allá.
Si no recuerdo mal, dejé de escribir a finales del mes de octubre, tras la visita de el Juancho, el José Baena y el Pavitos. Tras esa tertulia hubo momentos de relajación total. A decir verdad, entre bajas por vacaciones y otros menesteres, hasta mediados de septiembre no hubo nada destacable en Brácana. Bueno, en realidad, miento. En la primera quedada del mes hubo un hecho resaltable, prácticamente cuando ya tocaban recogida. Después de una tertulia tranquila, andaban por la sede el Maestro, el ministro de alimentación y el Paticorto, recogiendo los bártulos, cuando de pronto en la sede se escucharon gritos de aliento hacia Brácana, procedentes de los Montes Bracaneros. Resultaron ser los ecos de la cuadrilla del vástago del Pepeluí, que apuraban las últimas horas de soltería del Javi Raya. Entraron como posesos, mantearon al Ministro de alimentación y en un santiamén, ya andaban enfrascados en una lucha ardua con el vino, la cerveza y los digestivos.


Al margen de esta escaramuza, lo que verdaderamente venía a contar hoy, es el desarrollo del III Torneo Internacional de Petanca de Brácana. Se celebró el pasado 11 de septiembre y, pocos días después, se publicaba en el Heraldo del Limbo, la siguiente crónica:

Paliza de la dupla Abertxale-Pijo del pádel a sus rivales



El III Torneo Internacional de Pertanca de Brácana ya tiene ganadores. Sin compasión de sus rivales, la pareja formada por el Abertxale y el Pijo del pádel bailó a sus contrincantes en la tarde-noche del pasado jueves, llevándose el trofeo otorgado por la Reina Madre. La dupla ganadora sólo cedió dos puntos en todo el campeonato, los cedidos ante la pareja Pantera-Niño, dando muestra de una superioridad aplastante.
El inicio del campeonato ya dio algunas muestras de cómo se desarrollaría la tarde. Abrieron fuego los ganadores finales contra el Silencioso y el Pijo de los Balcanes, que cedieron la victoria por un claro y rotundo 7-0, en tan solo dos mangas. Con este resultado, el grupo primero quedaba seriamente decantado, obligando a la dupla restantes, formada por el Ahijao y el Carlitos Gracia, a jugar sin margen de error. De hecho, ambos salieron mentalizados de la importancia del envite, no obstante, pronto se pudo ver que el embajador de la ONU se desenvuelve bien entre raquetas, pero muy mal entre pelotas. A pesar de su bajo estado de forma, el Silencioso y el Pijo de los Balcanes se llevaban el partido, poniendo el pase para la final en bandeja al Abertxale y el Pijo del pádel. Precisamente, ambos acudieron al choque decisivo sin piedad de sus rivales. Con otro 7-0 en otras dos mangas, se ventilaban al Carlitos Gracia y el Ahijao, metiéndose en la gran final, con autoridad.
En el grupo segundo la batalla fue mucho más igualada. Abrieron fuego el Maestro y el Pijo del Magreb que, a pesar de su característico juego rácano, no pudieron superar a la Pantera y el Niño, que se llevaorn el partido por un ajustado 6-7. Este resultado dejaba abierta la clasificación, pendiente de los siguientes resultados y, sobre todo, del siguiente duelo que jugaron el Ligre y el Paticorto contra la dupla formada por la Pantera y el Niño. Fue un choque muy igualado, que precisó de seis rondas, pero que cabó con triunfo para los segundos, logrando de paso clasificarse para la gan final, sin esperar el último enfrentamiento del grupo. En él, el Ligre y el Paticorto se sacaron la espina en un duelo brutal, jugado a ocho mangas, e imponiéndose al Maestor y el Pijo del Magreb.
De esta manera se llegó a la gran final que enfrentó a la pareja Abertxale-Pijo del pádel, clara dominadora de la noche, contra la dupla Pantera-Niño. Se mascaba la tensión porque los primeros llegaron crecidos, sin encajar puntos. Además, nada más empezar, se pusieron con un 4-0 a favor que hacía presagiar una nueva paliza. A pesar de ello, los finalistas habían llegado hasta allí por méritos propios y tiraron de orgullo consiguiendo dos puntos consecutivos que añadían algo de emoción al marcador. Fue tan sólo un espejismo, porque el Abertxale y el Pijo del pádel no estaban para concesiones. De hecho, en un nuevo arreón, se llevaron el partido por un contundente 7-2 con polémica final. El Niño en un claro arrebato de mal perder, intentó engañar al personal tocando la bola con el pie, algo que estuvo a punto de costarle la cabeza literalmente, porque hubo quien indicó la posibilidad de liarse a bolazos con él.

Una vez finalizadas las partidas, los contendientes se aplicaron en apurar el vino que quedaba, y eso que durante el campeonato ya le pegaron bien al yodo, y en la jatería preparada por el Pijo del Magreb. Abandonaban el recinto comentando las mejores jugadas del Torrneo cuando alguien apuntó la posibilidad de pegarse un latigasso en la sede, antes de cerrar la jornada. DICHO Y HECHO. Así acabó el III TIP de Brácana y una nueva tertulia.


7 de septiembre de 2014

7 de septiembre de 2014 - Sin comentarios

No dejes para mañana, el vino que te puedas beber hoy...



Rara, rara, rara, se me ocurre calificar la noche de la doscientos veintiocho tertulia. Como siempre se suponía un guión establecido, pero ya sabéis que en Bracana todo es posible y por ello hubo visitas inesperadas y agradables, bracaneros que empezaron asistiendo y luego se fueron de concierto. Embajadores nobeles, ausencias bracaneras y una tortilla de “La Aurori” que estaba estupenda y dio mucho de sí.

Con este panorama y nada más llegar los primeros bracaneros, apareció en escena un intruso de lujo, “El pepito follangas”, compañero de trabajo de “el silencioso”, “el ministro de alimentación” y de mi amo, que llegó a saludar. No en vano es embajador de la república, y aprovechando la coyuntura se pegó un golpe.
Poco después y con los bracaneros casi en su totalidad ya presentes, hicieron acto de presencia los embajadores. “El juancho”, “el jose baena” y “pavitos”. Los tres familia política de mi amo, para ser más exactos cuñados y primos, y como era de esperar no aparecieron con las manos vacías. Detalle este que se agradece en Bracana


Concretamente aparecieron con una tortilla de patatas y unos litricos de Fino de Los Borbones de bota. Y claro poco tardaron en meterle mano a la “jateria” y al liquido elemento. La tortilla elaborada por “la aurori” madre, suegra y tia de los embajadores, como digo, dió para picar sola, y posteriormente con salmorejo, el salmorejo dio para meter la cucharita a los platos con jamón picado, y todo ello regado por el vino que estaba estupendo.

La noche se iba consumiendo entre tan majestuosos manjares, vino y charlita que acabó con anécdotas de infancia del “pijo del padel” que supo animar el evento a la perfección ante las significantes ausencias de “el ligre”, “el paticorto de las ondas” y “el abertxale de ca bellio” que a esas horas ya estaba en un concierto de musiquita rara de esa que tanto le gusta.

Mi ano tomó el mando del atril y enganchó el consejo de ministros con los juramentos, y asistido por “el aijao”, hicieron desfilar uno a uno, a los nuevos embajadores. Que asumieron a la perfección el nuevo reto de representar a la república allende los mares.

Y como plato estrella unos solomillos en salsa, y vino. “OTRO VINO”, y risas, mas risas. Y digestivos, más digestivos, y otro jueves que se acostaron sin comer ni beber

28 de agosto de 2014

28 de agosto de 2014 - Sin comentarios

Bracaneros de una noche de verano.



Si os cuento que tengo la sensación de no haber escrito en este  blog durante  meses y meses, quizás penséis que se me está yendo la cabeza. Y es que en parte no os falta razón, ya que el verano y a pesar de que en la sede la refrigeración está asegurada está siendo movido, si tengo que deciros que noto un punto entre locura y anarquía en el personal.

Y el ejemplo más claro lo observe en el Presidente, o mejor dicho en “el Maestro”. Bueno es que no lo tengo claro y la verdad es que las conversaciones que escucho tampoco me ayudan. Ya que “el Maestro” no para de repetir que el actual Presidente de la Republica es “el Ligre”, pero cuando alega esta excusa, todo el personal se le echa encima diciendo que “el ligre” tras ganar las últimas elecciones, y en su primeras palabras dimitió de su cargo, recayendo este en “el Maestro”. Por eso, aquello de “Ligre I, el Breve”.
Con este panorama os podéis imaginar como transcurren las noches de verano en la sede, al amparo de Fino el Maestro (aquí no hay duda), y de buenas viandas cocinadas de nuevo por el Ministro de Alimentación, que y tras su últimas vacaciones en la Costa del Sol, volvió con toda la sabiduría que le atesora. 
A las ya típicas tapitas de entrada para hacer el pie de cuba, “el Pepeluis”, añadió un salchichoncito de rata, donado por el Conde de Chsuchsi, luego unos pimenticos con caballa y huevo, y remató con unos flamenquincitos cordobeses, que aunque no deja de ser uno de los platos más representativos de la gastronomía de la vecina localidad de Montilla, en Bracana no suele aparecer mucho. Por ello quizás los devoraron en cuestión de segundos.

Pero no quiero que se me pase antes de continuar narrando la jornada del pasado jueves dos visitas de excepción. La primera, la aparición de todo un personaje al otro lado de los montes bracaneros, “el David el frutero”, que compartió algunos minutos del arranque de la tertulia 227. Algo mas de tiempo compartió otro embajador ilustre, “el carlitos gracia” que se mueve como pez en el agua, en los océanos bracaneros. Ellos dosvinieron a suplir en parte la ausencia dejada por tres bracaneros que por motivos diversos no pudieron asistir a la tertulia 29 del 2014. “El  paticorto de las ondas”, que junto a sus descendientes y señora andaba por tierras gabachas disfrutando de unas merecidas vacaciones. “El ligre”, que sigue con su periplo por tierras almerienses como trabajador electrificador de grandes intalaciones electrificantes. Y “la pantera de la ITV”, que seguramente andaría con sus enredos y  sus laberintos.

Tampoco quiero dejar pasar el Brindis que se realizó por otro personaje muy querido y conocido por los bracaneros, y es que aunque nunca disfrutó de una velada junto a estos, o bien en la sede o en los tiempos primitivos del callejón. Siempre disfrutaba dejando anécdotas cuando mi amo andaba con sus dolores de cabeza, allá por los comienzo del 2010, y cuando empezó la tertulia de vino fino a formarse. El Antoñin Guijarro, personaje en cuestión, disfrutaba con los espectáculos que se montaban en el callejón, es más en alguna ocasión llegó a bautizar los jueves bracaneros como Jarata 2010. Desde Bracana se alzaron las copas de vino, ese liquido elemento que tanto le gustaba, en su memoria.

 Y ya puestos profundos e intelectuales, comentar que durante un buen rato, se atrancaron en una cuestión, bastante simple a mi entender, pero que tras estar “jarticos” de vino, dio mucho juego. ¿Qué es, ser raro?. Sí, ni mas ni menos, bueno pués como digo, casi una hora se pegaron intentando  buscar la definición exacta a tan absurda pregunta. Y es que hubo debate.
Donde no hubo tanto,  fue en el tema de llamar a la Mezquita de Córdoba, Catedral de Córdoba a secas. Como digo en este punto hubo unanimidad, es más, hubo quién se calentó y atacó duramente al cabildo catedralicio, en su abuso de autoridad ante tan significativo templo. Pero tras calentarse, luego todo vuelve a la normalidad y siguen con su conversaciones banales al amparo de los digestivos.

En fin…. Que os puedo contar que ya no sepáis.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                      

20 de agosto de 2014

20 de agosto de 2014 - Sin comentarios

Noche de historias verosímiles

Si la semana pasada hablaba en mi crónica que podría ocurrir un tsunami con maremoto incluido y de consecuencias imprevisibles, pues a la primera de cambio,  jueves y víspera de la fiesta más relevante del mes de agosto. Cuando todos los ciudadanos de la España del interior busca el sol y la playa, el todavía Presidente de Brácana ha vuelto de Almería para tener un jueves más de convivencia con sus colegas bracaneros y se notaba en el ambiente que las sensaciones que se podían vivir en esta noche iban a ser intensas.


 La noche comenzó como cada jueves, saludos pertinentes pues estos bracaneros son muy correctos y su saludo inicial es obligatorio, cervecita y correspondientes aperitivos (aceitunas maltratadas, pepinillos, avellanas y patatas salaíllas) y así hay lugar para que lleguen todos los tertulianos que como viene siendo habitual en verano no hay pleno desde el jueves 1º de julio. En esta ocasión se ausentaron el Ministro de Alimentación que se fue al pueblo a descansar y dar un repasito por los garitos del lugar y el “Niño” ministro de Deportes y Medio Ambiente,    que andaba de tourné por el interior de la Península Ibérica. Todo esto sucede en torno a la barra mientras se va comentando la cotidianidad de la semana.
 A eso de las 22 h se echó el gancho, como a la antigua usanza, señal de que ya estaban todos los posibles  y empezó a correr el vino y las tapitas en barra y eso que faltaba el Ministros de Alimentación que fue sustituido por el Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación y como no es la 1ª vez, pues se  nota que ha progresado mucho. Esta noche tampoco se fueron sin comer y en estas estaban cuando el todavía Presidente les contó cómo iba su trabajo allá por Almería y cómo gastaban su tiempo libre que no era mucho. Las preguntas no se hicieron esperar y se amontonaban unas a otras. En más de una ocasión tuvo que interrumpir sus respuestas con el grito huracanado pues no había manera de entenderse en esos momentos y es que El Ligre en sus explicaciones levanta pasiones. La noche empezó así, todos en torno a la barra pero muy atentos a la historia contada y así iba a transcurrir la noche, parecía tranquila pero el griterío, las interrupciones, las risas,… iban y venían sin parar al ritmo de las historias que se fueron contando a lo largo de toda la noche. Historias vividas, no contadas, por los propios bracaneros que a más de uno dejaron boquiabiertos. Hubo historias de todos y para todos y que después de ser contadas, a buen seguro, volvieron nuevamente a la mochila de cada uno y quién sabe si alguna otra vez volverán a salir. Esta noche me hizo a mí recordar muchas de las situaciones que vivimos allá en la casa del callejón






A eso de la segunda hora del día los bracaneros fueron tomando el camino de regreso, no sin antes haberse tomado su correspondiente digestivo, aunque desde aquí arriba pude ver que algunos tomaron camino hacia la localidad vecina a darse una vuelta y continuar la noche, hoy es día de fiesta. 


   Bebida:  Cerveza, Fino Los Borbones y Digestivos (así le llaman)

   Comida:  Aperitivos ya comentados

   Tapita en barra: Tomates, montaditos de queso de cabra en rodajas con anchoas y salchichón
   Plato estrella: Revuelto de huevos de mono y con  pimientos, huevo y caballa


Con este  plan, jueves tras jueves, no me extraña que los “jueves” se hayan convertido en un día de color rojo en el calendario bracanero.











14 de agosto de 2014

14 de agosto de 2014 - Sin comentarios

El Ligre hace las Almerías... baja indefinida

Una semana más, me dispongo a repasar lo acontecido en Brácana el pasado jueves aunque, en verdad, tengo poco que contar. El verano pasa factura a lo bestia y las bajas son más numerosas que en la Segunda Guerra Mundial. Me explico. Si tenemos en cuenta que la República tiene sólo once ciudadanos, amén de los embajadores, la última semana la ausencia de bracaneros supuso un 27 por ciento sobre el aforo total. El Pijo del pádel y la Pantera de la ITV andan remojándose los bajos fondos por esos mares del mundo, mientras que el Ligre causa baja indefinida. Como lo estáis oyendo. El todavía presidente de la República no estará presente los jueves de al menos cuatro meses por motivos laborales.


Ante este revés, mis compis han movido ficha y ya preparan un ajuste de calendario para que el personaje en cuestión pueda pegarse al menos una al mes. La idea que ha gozado de mayor calado ha sido la de trasladar la primera tertulia de cada mes al viernes. De esta manera el Ligre podrá estar presente, seguramente llegando como alma que lleva el diablo o como un morlaco recién salido de toriles.


Andaba yo madurando esta día cuando un escalofrío me recorrió el cuerpo. Bracaneros y embajadores optaron por los jueves como medida de contención. Al tratarse de víspera de una jornada laborable, no hay más remedio que ir con el freno de mano echado ¿Qué pasará si una de las tertulias de lleva a cabo la jornada previa a un fin de semana? Imagino que la respuesta más parecida es la definición de un tsunami.... imprevisible, pero con una capacidad de destrucción brutal.
Pero bueno, mientras llega el maremoto, el resto de bracaneros disponibles no perdonan y el pasado jueves dieron una vueltecita de tuerca más a sus ya castigados cuerpos. Más o menos lo de siempre. Vino, comida y ronda final con digestivos, que esta vez se perdió el ministro de alimentación por prudencia. La jatería estuvo compuesta por las tapitas de rigor, además de unas minihamburgesas y una perola de gambas al ajillo.


En definitiva, que Brácana va pasando como puede el verano. Con sus idas y venidas, pero la sede sigue abierta pa echar un ratico. El próximo jueves todavía más....