2 de agosto de 2017

2 de agosto de 2017 - Sin comentarios

Cerrando julio con más bajas...

No tengo mucho que contar esta semana, porque Brácana anda bajo mínimos. Si la pasada semana la Tertulia registró sólo dos bajas, el pasado jueves fueron tras las ausencias: la del Ministro de Alimentación, la de el Maestro y la de mi amo, el Pîjo del Magreb. Aún así, puntual como siempre, el Silencioso abría las puertas de la República a eso de las 21:00 horas, para recoger al personal. Como el puesto de cocinero-jefe sigue siendo interino, en esta ocasión recogió la cuchara el Paticorto, que estuvo respaldado por el Ligre como Pinche.


Una vez más le dieron al tomate como ingrediente básico de los entrantes, continuando con un lomito a la plancha, que siempre es un manjar recurrente. Para darse brillo, aprovechando el delantal del ministro de alimentación, se marcó un pisto con huevos y patatas, que dejó buen sabor de boca, para cerrar la velada gastronómica con un poquito de melón del tiempo.
Fueron tantos los temas dispersos de conversación, que al final se me hace difícil destacar alguno. Bueno sí. Para variar hablaron de fútbol y eso que no hay competición. Le dieron repaso al Montilla C.F. que este año estrenará categoría, militando en división de honor. Pero sobre todo, dedicaron tiempo a hablar de los problemas económicos de Ronaldo y Messi, dos artistas del balón, pero también del escaqueo fiscal. El segundo ya ha pasado por el banquillo según dijeron, y el primero lo hará la semana que viene. También dedicaron un buen tiempo a hablar del posible fichaje de Neymar Jr, -otro figura- por el Paris Saint Germain.


Los 200 kilos largos que ofrecen los gabachos por el brasileño, los cogían mis colegas y cerraban de Despeñaperros p'abajo. dando barra libre al personal todo un fin de semana. Me cago en tó lo que verdea..... Pero si lo único que hacen es pegarle patadas a una pelota... A las fábricas de cubitos de hielo de Siberia los mandaba yo, verás como se dejaban de estafas, tatuajes y crestitas....

Temporada de vacaciones

Ha sido pasar la Feria de El Santo y el descontrol se ha adueñado de la República. Era de esperar. Todo los años, cuando llegan estas fechas, el personal toma las de Villadiego. Por cierto, que mi buen amigo Labordeta, me ha tenido que explicar de dónde viene esta expresión tan utilizada. Al parecer, según me explicó ayer mientras nos pegábamos un carajillo, ha pasado a la historia como coletilla que se utiliza para aquellas personas que se ausentan huyendo de un riesgo o un compromiso, como es el caso que nos trae. Según parece, así debieron escapar muchos judíos, que en la Edad Media fueron a refugiarse al pueblo de Villadiego, al noroeste de la ciudad de Burgos. Esta villa castellana fue privilegiada entonces con una encomienza de Fernando II El Santo, confirmada por Alfonso X El Sabio en 1255, otorgando protección a este grupo de población, ante las constantes persecuciones de que eran objeto: "Sepades que yo recibo en mi comienza, et en mio defendimiento los judíos de Villadiego... et ninguno que mal les ficiese a ellos".


Pues eso. Aunque mis compinches no son judíos, al menos que yo sepa, ni huyen de ningún atropello, van buscando acomodo en otros puntos de la piel de toro, dándole de lado, eso sí, al tórrido verano que está castigando a Brácana y todos sus territorios limítrofes. Dicho esto, cabe resaltar, que fueron dos las bajas del pasado jueves: la de la Pantera de la ITV y la del ministro de alimentación. Obviamente, y de este asunto ya he dado cuenta en semanas anteriores, la ausencia del Pijo de los Balcanes provoca más de un quebradero de cabeza. Por ello, esta semana ha sido el Suerto el que se ha hecho con los mandos de los fogones, apoyado por el Ahijao como pinche. Como los chavales veían que se quedaban cortos de jatería, prepararon un menú con fondo, para evitar posibles quejas del personal. Por un lado, aprovecharon la temporada del tomate para prepararlo en diferentes emplates: con sal, con atún y con queso fresco. Apoyaron estos entrantes con un gazpacho de remolacha, rematando en tablas con un lomo a la plancha y fruta del tiempo -léase melón de piel de sapo-.


Pues no. Dicho sea de paso, desde mi posición no pude poner pega alguna, porque ni hubo quejas, ni tampoco lamentos. ¿Quiere decir esto que le están moviendo la silla al ministro de alimentación? Pues el tiempo dará o quitará razones. Lo que sí me quedó claro es que, para meter presión, recuperaron la vieja tradición de realizar la Llamada del ahorro. Fue el Pijo de los Balcanes el que la recibió, pasándose por el forro de los cataplines los reproches del personal.
El otro elemento destacado de la noche es que mis amigos bracaneros siguen acercando la estadística, como ciencia, a la República. Fue mi amo el que aprovechó las más de 75.000 visitas que ha tenido el blog desde su creación, para hacer balance de invitados y demás, en todo este tiempo. No voy a extenderme mucho, pero al menos os dejo algunos datos que considero interesantes.


Sin contar el año en curso, quiero decir, al cierre del ejercicio del 2016, se habían celebrado un total de 308 tertulias, de las que 259 pertenecen a la era bracanera, el resto a las Tertulias del Callejón -buenos recuerdos, por cierto-. En todo este tiempo, el Silencioso ostenta el primer puesto del ránking de efectividad, con un 96,9% de asistencia. Le siguen el Abertxale con un 96'1% y el Ligre, con un 94'5%, a pesar de sus obligaciones laborales. Cabe destacar que salvo el Maestro, rozando el 90 por ciento, y la Pantera de la ITV que cierra la tabla con un 72'2 % de efectividad, el resto andan por encima del 92 por ciento.
También se hizo balance del número de embajadores. Nada más y nada menos que 548 invitaciones se han realizado hasta el 2016, con un total de 347 nuevos embajadores, ya que muchos de ellos han repetido a lo largo de estos años.
Se dice pronto, pero esto sigue sumando. En el 2017 no se están quedando cortos, así que una vez que finalice diciembre, habrá que sumar nuevos embajadores y nuevas cifras estadísticas. Aquí estará un pajarito para contarlo....

15 de julio de 2017

15 de julio de 2017 - Sin comentarios

75.000 visitas después

Hace casi ocho años que mi amo comenzó a escribir la historia bracanera, aunque después he sido yo el que ha cogido el relevo, narrando semana a semana las andanzas de la República. Me ha dado por echar un vistazo a las estadísticas del blog y me he llevado una gratísima sorpresa.
¡Joder! Desde que se publicaron las primeras letras hasta ahora, más de 75.000 personas han visitado la Tertulia de vino fino, vía cibernética.
El 10 de enero del año 2010, mi amo publicaba lo siguiente:

Este blog es una rendición ante los tiempos modernos, ante las nuevas tecnologías. Hay veces en las que rendirse y afrontar los nuevos tiempos es la mejor manera de seguir resistiendo, de seguir viviendo a pesar de los pesares.
No soy un experto en vino, solo me gusta beberlo, ni tampoco en gastronomía, pero me gusta comer, y por eso quiero desde este blog contaros mis vivencias relacionadas con estos dos placeres de la vida.
La idea surge rodeado de buenos amigos, un jueves cualquiera, bebiendo y comiendo, oyendo buena música y charlando de lo divino y de lo humano.
Espero que disfrutéis con nosotros, tanto como nosotros lo hacemos cada jueves.




Pues sí. Esta fue la primera entrada, como digo hace casi ocho años, publicada en esta bitácora. Ufff..... se me han venido de golpe a la cabeza tantas cosas... El muro que separaba el salón de la cocina en el callejón; las espinacas del Ari; el manguerazo del patio con el Lin; la ginebra con pepino; el bebedero rebajado con fino al cincuenta por ciento; las calaítas que pillaba los jueves.... ¡Por el Cóndor Bendito de los Andes! Ahora que vuelvo a releer aquella declaración de intenciones, me doy cuenta de que esta historia ha cambiado mu poco. Ni mis compinches son expertos en vino, ni tampoco en gastronomía, pero tampoco pierden el sueño por ello. Donde sí son unos figuras, es en el arte del alterne. Si esto lo riegas con buen fino y lo aderezas con unas buenas vituallas, sale la tertulia de cada jueves.



Hoy he empezado en modo nostálgico, para dejar constancia de que más de 75.000 personas han pasado por aquí en todo este tiempo... y todo sigue casi igual. Con algunos cambios de cara, pero en esencia sigue siendo lo mismo. Para muestra, la Tertulia del pasado jueves. Ya sabéis que cuando llega el mes de julio la cosa comienza a despendolarse y, según pude ver y oir, este año no será una excepción. De entrada la semana que viene mis compinches pasan página en la sede, para dedicarse en cuerpo y alma a honrar con su presencia el recinto ferial de Montilla. Por ello, la última quedada ha servido para dejar claros aspectos de funcionamiento futuros que tendrán gran calado. Obviamente no puedo desvelar nada. Estando bajo secreto de sumario, lo que tenga que pasar más adelante, lo sabréis a su debido tiempo. Lo que sí puedo contar es que muchos meses después, volvió a la sede la fritura del Pepeluí y que, mi amo también volvió al redil. No sé si con pelusilla después de carias semanas o escaqueándose de sus nuevas labores paternales, pero el caso es que se pegó una escapá, dándose unos tientos con el personal.



Como digo, fue un jueves dedicado a las labores organizativas, de cara a la próxima temporada, en la que no personaron el manduquio. Regado por fino C.B. y tinto Xado Mas de Torubio, de Teruel, que aportó el Abertxale, se jalaron además de la fritura, unas tandas de solomillo a la placha, junto a una tarta helada.
Ya os contaré dentro de dos semanas, aunque después de la Feria de Montilla, comienza la diáspora vacacional. De hecho parece que el Paticorto y el Suerto se hacen con los mandos de la cocina, porque el ministro de alimentación pone pies en polvorosa.... A ver cómo sale todo esto.

5 de julio de 2017

5 de julio de 2017 - Sin comentarios

Entre mecánicos anda el juego

Para cerrar el mes de junio, Brácana ha modificado sus costumbres. No es la primera vez que cambian horarios y demás aunque, esta vez, la cosa está más que justificada. La quedada semanal comenzó fuera de la sede, en concreto en la vivienda en la que mi amo reside, en la vecina localidad de Montilla. El motivo era conocer a la pequeña Julia y felicitar a los nuevos padres por el nacimiento de la criatura. Como ya estaba al tanto de la jugada, tiré detrás de el Silencioso hasta reunirme con el resto del personal. Fue una visita de cortesía, esto es, besitos, latigasso, regalito y pa casa. A eso de las 22:00 horas ya estaban en la sede preparado para recibir nuevos embajadores, no obstante, antes de entrar en materia, me detendré en un detalle que no habréis pasado por alto.
Me he estado informando y el nombre Julia proviene del latín. Es la variante del nombre de origen latino Juliana, qué al parecer, se daba a las mujeres más hermosas. Coño, pues mola el nombre ¿no? Aún así, los más avispados habréis apreciado que es un nombre femenino. ¿Cómo cojones van a averiguar ahora la línea de sucesión bracanera? Se admiten apuestas.... ¿se pasarán por el forro el reglamento? ¿Claudicarán admitiendo a Julia como bracanera de pleno derecho...?


Dicho esto, que no es sino una paja mental para hacer bulto en la crónica, me centro en la quedada del pasado jueves. Como digo comenzó más tarde lo habitual. No obstante, puntuales, allí estaban los dos invitados de la noche: uno veterano como el Isi y otro novel como el Paco, tío del primero. Menudo personaje como contaré más adelante. La presencia de el Isi, mecánico de profesion, hizo que buena parte de la charla inicial derivara en el tema de los motores. Entre la Pantera, el Ahijao, el Isi y el Paco, que también entiende de estas cosas, dieron una clase magistral de trócolas, cojinetes, chasis, centralitas, frenos, rodamientos, sistemas eléctronicos... Coño, aprendí tanto que me están dando ganas de pillarme un coche de esos de los playmobil para montarlo y desmontarlo a mi antojo. Aún así, la tertulia de la noche fue variada, saltando del espectacular papel de la Sub 21 en el europeo al tema de los contratos profesionales del deporte. Aquí el personal se encendió, obligando al Ministro de Alimentación en varias ocasiones para apaciguar los ánimos. Mientras todo esto sucedía, ya habían dado cuenta de un quesito y una tortilla de patatas, regadas pertinentemente por Fino ISAUTO aportado por el Isi. Cuando dieron cuenta de él, echaron mano del Fino Pedraza, mientras pelaban con ansia las gambas traídas por los embajadores.


Hasta aquí todo más o menos normal. Vamos, lo de todos los jueves, sólo que esta vez la Tertulia tenía un componente impredecible: el Ligre. Ha vuelto al redil después de su periplo profesional en la Costa del Sol, así que llegó con ganas. Estuvo comedido hasta bien entrada la velada. No obstante, coincidiendo con el cambio de tercio de el Ahijao -léase leñassos- y la apertura de la hora mancha, la cosa dio un giro de 180 grados. Por aclamación popular, se preparaba ya para interpretar un jueves más el Café Negrito, escoba en mano. Ahí anduvo fino el nuevo embajador, que aprovechó un descuido de el Ligre para apropiarse del improvisado micrófono y marcarse un temita de Queen. No contento con ello, solicitó al DJ Viejuno -léase el Suerto- un segundo tema de Michael Jackson, marcándose los pasos made in rey del pop, tocamientos incluidos.


El Ligre se sintió dolido y quiso dejar a el Paco a la altura de los teloneros, así que se pegó un Café Negrito con la misma intensidad con la que se pide una cerveza en pleno mes de agosto a las tres de la tarde. Así terminó la cosa, como el rosario de la Aurora, pero a lo bestia. Por ciento, cuando ya me iba vi como los embajadores echaban el ancla en la Avenida, buscando un tugurio abierto, como decía Sabina en su Trata de impaciencia. Si es que no tienen jartura.....

Un coloquio sin coloquio

Después del follón de la pasada semana, esperaba que la tertulia fuera tranquila el pasado jueves. Más que todo porque la intención inicial era abrir las puertas a los amigos de la Asociación Cultural El Coloquio de los Perros y hacer un intercambio de ideas en torno a los populismos, tan de moda en el vecino país. Ya sabéis, que si Trump, que si Podemos.... Según pude escuchar, ese es uno de os objetivos con los que nació hace ya un buen puñado de años este colectivo cultural montillano. Entre sus señas de identidad tienen la charla, el bebercio y, sobre todo, la cultura. De hecho, desde hace años alternan saraos con concursos literarios, catas de cerveza y de vino, y hace ya algunos años con monólogos de humor y otras hierbas.


La verdad es que la idea de hacer un coloquio en Brácana me parecía sugerente, porque no todo va a ser ponerse tiernos a comer y beber. Si recordáis, con la idea de darle forma a ese debate, semanas atrás estuvo en la sede el Gran Perro, José Alfonso Rueda. Entonces, a modo de estructura de la quedada, se limitó a decir el día, la hora y como organizar al avituallamiento sólido y líquido. Ante tamaño despliegue logístico y organizativo, sólo cabía esperar que el debate fuera un desastre, pero que la comida y la bebida fueran un éxito. Efectivamente, los dos aspectos se cumplieron. No hubo debate, al menos sobre el tema propuesto inicialmente, pero el despliegue en cuanto a comestibles y bebestibles no defraudó.


Dicho así, parece que aquello fue un caos, pero nada más lejos de la realidad. De populismos no hablaron, pero sí que le dieron vuelta a la situación actual del mundo y de la vecina localidad de Montilla, arreglando varias veces la sanidad, la educación, las tabernas y todo tema de conversación que salió a la palestra. A ello contribuyeron los dos invitados, desde el pasado jueves nuevos embajadores, que pasaron por la sede el jueves. El primero en llegar fue el Ángel Márquez. Me resultó un tipo curioso porque llegó antes incluso que muchos de los bracaneros. Desapareció unos minutos tras dejar en depósito un cacho de queso, y volvió a aparecer después para deambular por la sede como Pedro por su casa. El segundo nuevo embajador estuvo mucho más comedido. No sé si abrumado por la caterva bracanera, o sorprendido porque iba a un debate y se encontró en medio de un sarao, el caso es que tardó un poquito en entrar en temperatura. Aún así, anduvo a la par que el resto en tema líquido, sin descuidar el aspecto sólido de la supervivencia.


Allí le dieron repaso un poco a todo. Desde la política a la educación, pasando como no por el fútbol y el baloncesto y, esto sí que me sorprendió, en menor medida por el recurrente tema del follangueo.
Mientras todos estos ingredientes se iban cocinando a fuego lento, el fino C.B. iba pasando del barril a la jarra, de la jarra a las copas, y de las copas a las panzas. El líquido elemento sirvió para refrescar al personal, porque no quiero pasar por alto el calor que estamos pasando estos días. ¡Alerta naranja, por el Cóndor Bendito de los Andes! Menuda calor estamos pasando.
Pero bueno, entre latigasso  y latigasso, platos de tomate, gambas y otros manjares, llegaron al plato fuerte de la noche, solomillo en salsa para más señas, del que no dejaron huella alguna. Tampoco perdonaron los digestivos, aunque eso ya no es ni noticia.

Pdt. Se me pasaba lo más importante, y es la ausencia de mi amo en la tertulia. La razón no es otra que el nacimiento de Julia. Ahí ha estado fina la Carmen, no esperando hasta el jueves. Desde el limbo un abrazo bracanero para el churumbel, la mamá y el papá. Una visitica pronto ¿no?

Una noche completica



Hoy tengo muchas cosas que contar porque la última quedada, que por cierto fue en viernes, dio mucho de sí. De entrada diré que el motivo del cambio de fecha responde a la decisión adoptada en Consejo de Ministros, para permitir que el Ligre se pegue al menos un homenaje al mes junto al resto del personal. Hecha esta aclaración, vamos a los hechos. Aprovechando el previsible quorum, se programaron dos eventos de máxima trascendencia en Brácana, como son la celebración del Open de Pádel y de las Elecciones Presidenciales que, una vez más, se llevó el Maestro de calle.


Os podéis imaginar la expectación levantada, sobre todo para el segundo de estos eventos. Por cierto, que al final no hubo pleno porque el Suerto justificó su ausencia por motivos laborales, ejerciendo su derecho al voto como ciudadano bracanero vía telefónica. Primero voy a centrarme en lo ocurrido durante la celebración del torneo de pádel, que estuvo de lo más movidito pero, como no tengo ganas de escribir, me marco un Ctrl+c y un Ctrl+v de la web de El Heraldo de Brácana. Total, si ya está hecho para que vamos a duplicar esfuerzos.


Paseo triunfal para el Pijo de los Balcanes y el Carlitos

Un año más, no hubo color en el Open de Pádel de Brácana, cuya victoria se llevó la dupla formada por el Pijo de los Balcanes y el Carlitos Gracia. Bajos unas condiciones infernales, marcadas por el intenso calor y la aparición de la lluvia en algunos momentos del torneo, sus rivales no supieron aprovechar las adversidades meteorológicas y fueron un peluche en las manos de estos dos depredadores de la raqueta. Tan sólo se salva de la quema la pareja formada por el Silencioso y el Paticorto de las Ondas que aguantaron el tipo hasta llegar a la final. Llegaron a empatar a uno en el partido final, pero se desfondaron ante la mayor fortaleza mental y física de sus rivales.


Como gran novedad, el Open se disputó este año por el innovador sistema competitivo de 'tós contra tós'. De esta manera se disputaron un total de diez enfrentamientos, habida cuenta de que el Maestro se borró del torneo por una misteriosa lesión, denominada en el argot bracanero como 'acojone escénico'. Tampoco apareció el Suerto, por motivos laborales, mientras que la Pantera de la ITV se retiró en el calentamiento por un leñasso en el codo.
La pareja que a la postre resultaría ganadora del torneo no tuvo rival en la ronda clasificatoria, adjudicándose tres victorias, sin ceder ni un solo punto. Como segundos se clasificaron el Paticorto y el Silencioso con un balance favorable 2-1, mientras que el Pijo del Magreb y el Abertxale lo hicieron como terceros, con un balance desfavorable 1-2. Mucho peor papel hizo la dupla Ahijao-Ligre, que no lograron ninguna victoria, alcanzando la final en cuarto lugar.


Los emparejamientos de semifinales depararon un duelo desigual entre el primero y el cuarto, en el que no hubo sorpresas. Aunque el Ahijao y el Ligre dejaron destellos, fueron de cara a la galería. Aplastante resultó el juego desde atrás de el Pijo de los Balcanes, que se bastó con una derecha demoledora, para destrozar a la pareja rival. La otra semifinal estuvo más disputada aunque fueron el Silencioso y el Paticorto los que mostraron más oficio, aprovechando el lastimoso estado de forma con el que sus rivales, el Abertxale y el Pijo del Magreb, comparecieron en la pista. Aún así hicieron sudar a sus contrincantes, remando para acabar muriendo en la orilla por un claro 2-0, cuando las primeras gotas hacían acto de presencia, poniendo en peligro la gran final.


Al término de las semifinales hubo cónclave. Con amenaza de tormenta y goterones cayendo sobre la cancha, el comité de competición decidió que la final tenía que jugarse, ante las protestas de ambas parejas que ya se veían metiéndose unos tientos de vino por la suspensión del torneo. Cuando ya se habían metidos dos golpes, llegó el resultado de la deliberación, obligando a ambos a salir a la pista. La dupla que encajó peor el parón fue la formada por el Silencioso y el Paticorto, con la mente puesta en los medios de vino y la jatería. Aún así, tras ceder el primer punto, forzaron el empate con una fortaleza mental digna de elogio, para superar el juego preciso de el Carlitos y el Pijo del Magreb. Fueron los mejores momentos de la final porque ahí se rompió el partido. Con empate a uno el Paticorto y el Silencioso de borraron, entregando la raqueta a la dupla ganadora, que brilló a pesar de las infames condiciones meteorológicas que marcaron el V Open de Pádel de Brácana.



Mención aparte merece la celebración de las elecciones presidenciales del año 2017. Con la incorporación de una nueva formación, el Partido Anarkista de Brácana, encabezado por el Suerto, hasta diez formaciones concurrían en estos comicios. Afortunadamente, estuvieron supervisados por el Carlitos Gracia, como ojeador de la ONU, ya que la organización fue un completo desastre. Esta no hubo urnas, así que las papeletas se tuvieron que depositar en un cubo de plástico.


Tampoco se pidieron identificaciones personales para realizar el voto. Para colmo, como el candidato del PAB (Partido Anarkista de Brácana) no acudió a su primera cita electoral, tuvo que votar vía telefónica atendida por el ojeador de la ONU. Vamos, lo que digo, un puto desastre. Aún así, el personal dio validez a los votos emitidos que permitieron a el Maestro revalidar la presidencia, con el siguiente recuento:


Al final, la JEB -Junta electoral de Brácana- no tuvo más remedio que proclamar como ¿nuevo? presidente al Maestro. Como veis, sigue aplicando el rodillo. Tal es su grado de confianza en la ausencia de un rival, que esta vez no aportó ni jatería para convencer al personal. Hubo incluso quien lo acusó de ser el Rajoy de Brácana. No obstante, ante tan grave acusación, la JEB tuvo que intervenir obligando a retirar las acusaciones bajo pena de hacer el turno de pinche durante un año entero.


Lo que sí eché en falta esta vez, fue la hoguera de San Juan. Pero claro, con el tormentón que caía justo en el momento de las votaciones -no sé si será un vaticinio para este nuevo mandato- quién era el guapo que capeaba el temporal. Lo dicho, que hay presidente para rato y, por tanto, Brácana para un año más, como mínimo.

Al borde del caos

Los cimientos bracaneros se tambalearon el pasado jueves. En todos estos años he soportado huracanes, golpes de estado, revueltas, manteos, el Café Negrito... Con la de cosas gordas que han pasado entre aquellas cuatro paredes, deberían saber que lo único que puede hundir la República es la ausencia del Ministro de Alimentación. Pues pasó. ¡Coño, que con la comida no se juega!


Yo, que periódicamente me pego un vuelo durante la semana, para ver cómo va la organización del cotarro, ya me di cuenta a principios de semana de que la cosa no iba fina. El Ministro de Alimentación advirtió de su ausencia, delegando el cargo.  Ya sabéis que la primera bala en la recámara es mi amo cuando el Pepeluí se ausenta. Pues esta resultó de fogueo porque también presentó sus excusas alegando motivos personales. Al final el mamonasso fue, pero tuvo en jaque al personal, que al menos va sobrado de cintura gastronómica, y recurrió a la tercera vía, que fue la buena. El Suerto, haciendo honor a su nombre, dio un paso al frente asumiendo galones a la hora de preparar la comida, con el apoyo de el Paticorto de las Ondas, desde su turno de pinche, manteniendo el tipo hasta que las aguas vuelvan a su cauce.


Pero bueno, a lo que vamos. Solventado el tema logístico, hay que hablar de los embajadores. Fueron tres, invitados precisamente por el Suerto: el Fran Alguacil, el José Antonio Salido y el José Manuel Ruz, alias Vini. Los tres forman parte de la cuadrilla de costaleros de la Virgen de los Dolores, y forman un grupo heterogéneo, pero con muy buen rollo. De hecho, a lo largo de anoche no tuvieron problema en participar activamente en todas las conversaciones: desde los saraos de jet en la costa, hasta la Semana Santa, pasando por el debate político de cada semana. De lo que no se privaron, ni ellos ni los bracaneros, es del jinchón de comer que se pegaron, a pesar de la ausencia del Ministro de Alimentación. Como el Paticorto y el Suerto son noveles en el noble arte de cebar al personal, quisieron quedarse largos, y doy fé de que lo consiguieron. A ello contribuyeron también los nuevos embajadores acudieron a la sede cargaditos de regalos gastronómicos, al más puro estilo de los Reyes Magos. Para que veáis que no exagero os detallo. Comenzaron por unos surtiditos de jamón, queso y caña de lomo. Continuaron con unos tomaticos con anchoas y cerraron la tanda de entrantes - por llamarlo de alguna manera- con un rollo de bacon. Todo ello fue pertinentemente regado por Fino El Muni, aportado por el Vini y Fino La Levantá con el que se dejó caer el José Antonio Salido. No contentos con eso, cerraron filas en torno a una perola de albóndigas con tomate, en la que acabaron mojando sopas. A todo esto, el Suerto cuchicheaba por lo bajo que el personal andaba con hambre. Por ello, aprovechó el reciente afilado de los cuchillos para rebanar una hermosa sandía. Tal fue el empeño que le puso el hombre al asunto, que se pegó un tajo de los que hacen época.
Como digo se pusieron tiernos a comer y beber, por supuesto sin perdonar los digestivos pa falagar. Sería ya la segunda hora más temprana del día, cuando algún insensato propuso darse un último latigasso por algún antro de la vecina localidad de Montilla. Todos decllinaron la oferta... menos el Suerto y los embajadores, que no fueron cegados por el sol al llegar a sus casas de milagro.


Por cierto, que se me olvidaba un asunto importante. El elenco de presentes con los que los embajadores agasajan la República, sigue creciendo. El Fran Alguacil se plantó en la sede con una pequeña escultura, esta vez de corte arquitectónico, que ya luce en la sede. Gente con detalles, sí señor.