10 de abril de 2019

10 de abril de 2019 - 1 comentario

IX Premio al Mérito Gastronómico

Llegó el gran día porque, si hay jornadas especiales en la ya dilatada vida de la República, una de ellas, sin duda, es la entrega del Premio al Mérito Gastronómico. Hoy ya sí puedo contarlo porque el Antonio Reyes, jefe de cocina del Restaurante La Cepa Montillana, es el nuevo rey de los fogones en Brácana. El pasado martes tuvo lugar la entrega del cucharón de madera que le convierte durante un año en envidia la bon vivant, al menos en el plano gastronómico.


No está de mal recordar una vez más la idea de este nombramiento. Va ya casi para una década, que mis compinches decidieron rendir homenaje a las personas que trabajan de manera anónima la mayoría de las veces, para que todos saciemos el apetito con los mejores manjares. Digo esto, como ya he repetido en más de una ocasión, porque todos, cuando vamos a algún restaurante, siempre acabamos felicitando al camarero, pero en contadas ocasiones a la persona encargada de cocinar los platos que salen desde la cocina. Bajo esta noble premisa, mis compinches decidieron otorgar el I Premio al Mérito Gastronómico al América, que sigue siendo hoy por hoy el cocinero honorífico de la República, como garante anual del relevo del cucharón. Como digo, al menos una vez al año, en Brácana comparten mesa, que no mantel porque no hay, con el chef premiado, sacándolo de sus labores diarias para participar, como uno más, de los jueves - en este caso martes- bracaneros.
Como digo el nuevo Premio al Mérito Gastronómico, por méritos propios y por unanimidad bracanera es Antonio Reyes.


Ya estuvo en la sede hace algunas semanas en la sede, acompañado de su hermano Rubén. Este último no pudo estar en Brácana el martes, pero su lugar lo ocupó el Cristóbal Carnenero, otro fenómeno de la cocina, derrochando profesionalidad, igual que el Antonio, desde que cruzaron el umbral de la puerta hasta que abandonaron Brácana. Ambos prometieron su cargo de embajador, uniéndose a la extensa lista de personas que ya sabe que pa' vivir así de bien, es mejor no morirse. La historia del local que regenta el Antonio Reyes es llamativa, porque no es natural de Montilla, sino de Montemayor. Desde allí, donde ya tuvo otras experiencias en el ámbito de la hostelería, decidió emprender esta nueva experiencia, que poco a poco se ha abierto un hueco en en la agenda gastronómica de la comarca.


Bueno, también he de reconocer que mis colegas tienen la cara como el cemento armado. A costa de hacer entrega del premio -que ya digo tiene un noble origen- se ponen hasta las cejas con los conocimientos del premiado. Esta vez no fue una excepción. A partir de aquí recomiendo que no sigáis leyendo si tenéis el estómago vacío. Como entrante Cecina de León con mousse de foie micuit. Para seguir Bacalao con crema de boletus y trufa negra. Para continuar un Lechazo de Aranda de Duero y, para cerrar, Helado al Pedro Ximénez.
Así, escrito en unas líneas, puede parecer poca cosa, pero la cara del personal, yo que podía verlas desde la máquina del aire acondicionado, era un todo un poema. A alguno incluso se le saltaron las lágrimas de alegría. Otros, como el propio Ministro de Alimentación, razonaba con gesto compungido que su carrera profesional entre fogones iba destinada tras el homenaje a gastronómico al gremio de la construcción.


Tampoco estuvo mal la cosa de vinos porque, tales manjares, merecen ser regados con lo mejor de la tierra: Tres Miradas y Fino Capataz Solera de la Casa. Vamos, lo que viene a ser no dejar al azar ningún detalle. Puesto a ello, no podía faltar en una noche tan especial el premio saliente, el Paco Gómez, entregando los atributos propios del cargo al premio entrante, ni tampoco el América.
Qué os voy a contar, si es que son mi familia. Después de tantos jueves los echo más de menos cuando no los veo que a Brigis (algún día ahondaré en este nostálgico tema).


Dos cosas más antes de cerrar esta crónica y ambas son agradecimientos al chef premiado y a el Cristóbal. La primera que ninguno de los platos tuvo como protagonista ningún ave (así me ahorro nudos en la garganta al escribir). La segunda a Antonio Reyes, un fenómeno en la cocina, pero también en el no menos importante arte del alterne. Él sabe bien que ha ganado un sitio para despejarse cualquier jueves y también nuevos colegas.


Noche de reencuentros

En el transcurso de la pasada Tertulia, la República de Brácana recibió sus últimos embajadores del mes de marzo porque, la semana que viene, hay cita importante con la entrega del noveno Premio al Mérito Gastronómico. En realidad, ha sido un anticipo de lo que espera dentro de siete días porque la jatería brilló sobremanera en la noche del pasado jueves.


Volvía a la escena del crimen el Manolo Cano, acompañado, como no, por el Kichi. Por lo que había oído en semanas anteriores, eran los dos únicos invitados. Por ello mi sorpresa fue mayúscula cuando entraron por la puerta, antes incluso que los dos personajes citados anteriormente, el Juan José, embajador veterano de la República, con dos caras nuevas que tarde en conocer: el Víctor Moreno y el Rafa Contreras. Estos tres últimos operan profesionalmente en La Rentilla, almazara montillana dedicada a la producción de aceite oliva. De todos ellos, el Rafa Contreras me pareció un tipo más tranquilo, al menos así lo percibí yo. No obstante, el Víctor, pontanés de nacimiento, es otro boina verde que hizo buenas migas con el personal, participando incluso del ambiente bracanero como si fuera un miembro más de la República.


Todos ellos derrocharon buen rollo a lo largo de la noche, aunque me vais a permitir que esta semana vuelva a detenerme en el Manolo Cano y la razón de su vuelta a Brácana. En su toma de posesión como embajador, ya rompió todos los moldes erigiéndose en protagonista de la noche. Pues bien, esta vez no fue una excepción. Codo con codo con su colega Pepiño -léase el Ministro de Alimentación- de nuevo apareció en la sede con elementos gastronómicos para resistir una guerra nuclear. Por su fiera poco, los otros embajadores también aportaron tapitas para los entrantes a base de bien: jamón, queso, tocino de veta y otras tonterías por el estilo que derriten al personal, ahogándolos en su propia saliva. Solventado el trámite de los aperitivos, que por cierto, cada semana son más abundantes, entraron al fondo de la cuestión. Primero se zamparon una cazuela andaluza con habas para cerrar la noche con una carrillada en salsa. Y es que allí el menú que más se aproxima al de un vegano es comerse un ñu relleno de pajaritos.


Todo esto que cuento, estuvo pertinentemente regado con sendos bag in box de Fino Corredera que aportó el Kichi. Puede parecer una cantidad importante pero, como podéis imaginar, cayeron, obligando a echar mano, una semana más del barril de C.B.
Dos cosas más antes de despedirme. Bueno, en realidad tres. La primera que el presidente de la República de ausentó una noche más por motivos de enfermedad familiar. La segunda que la semana que viene le meten mano otra vez a el Silencioso. Ya quisiera él que fue un buen pibón, pero no. Le toca pasar de nuevo por quirófano para arreglar una hernia. Así que lo mismo causa baja en las próximas semanas. Y la última es que no perdonaron los digestivos de rigor, incluso repitiendo en algunos casos que prefiero no recordar. Había que ver a más de uno, Avenida de María Auxiliadora arriba, desafiando la física y, lo que más importante, destrozando la ley de la gravedad


21 de marzo de 2019

21 de marzo de 2019 - Sin comentarios

Última tertulia del invierno

Cada año por estas fechas, se dejan caer por Brácana el Juan Castillero y el Pichichi. La excusa no es otra que presentar formalmente la invitación anual de La Fundi para que el pueblo bracanero pueda peregrinar hasta la vecina localidad de Montalbán. Será el próximo 25 de abril, según se expuso en Consejo de Ministros, así que todo queda pendiente para esa fecha. Esta vez ambos estuvieron acompañados por un nuevo embajador como el Manolo Bellido.


El apellido ya ofrece pistas sobre su linaje y, por lo que pude comprobar será nuevo en la República, pero tiene más kilómetros hechos que las maletas del fugitivo. Cada visita que realiza el Juan parece una oda al colesterol: queso, jamón, cabeza de cerdo.... y por supuesto, morcilla y chorizo. Menos mal que en el capítulo de comestibles, el Ministro de Alimentación anduvo con vista para cerrar la noche con unos montaditos de pechuga de pavo. El vino también corrió por cuenta de el Juan. El fino La Fundi sigue estando de muerte según cuentan mis compinches, y dieron buena cuenta de todo el que trajo, teniendo que echar mano del barril de la República. La Tertulia dio para muchos temas. Entre otros, destacado la eliminación del Atleti a manos de la Juventus y especialmente el senderismo. Ya he contado en algunas ocasiones que el Juan y el Pichichi son las versiones andarinas de Willy Fog y, al parecer, preparan una ruta para el fin de semana que viene desde Munda (léase Montilla) hasta Corduba (léase Córdoba) a la que también se ha apuntado el Suerto.


No faltó tampoco el repaso, casi semanal, a temas sexuales. Mira que yo estoy fatal. Pues esta gente me superan porque anda más caliente que el cenicero de un bingo. Como suele pasar en estos casos, según fue avanzando la noche, fue subiendo la temperatura hasta tal punto que hubo una propuesta de futuro que, sinceramente, me da miedo. A alguna criaturita se le ocurrió la genial idea de colocar paneles informativos por el casco urbano y en la entrada de la vecina ciudad de Montilla, por si algún invitado se pierde. Reconozco que el fondo tiene su allá pero estaréis conmigo en que se les va el filete de vez en cuando. Hoy no escribo mucho más porque me reservo para la semana que viene, con previsión de un terna de cuidado... apriétense los Mochos, que no los Machos.


Tiempos de cambio

Marzo comienza a todo trapo en la República, con una Tertulia cargada de contenidos. Como cada primer jueves de mes no hubo invitados. Bueno, sí que los hubo, aunque por razones institucionales que iré desgranando más adelante. Sinceramente, llevaba tiempo sin recordar una quedada como la última. Desde el primer momento el ambiente fue intenso porque había cosas importantes que tratar (léase la configuración de los nuevos ministerios, la inclusión de pleno derecho de el Nuevo y el próximo premio gastronómico).


Vamos primero con la finalización del proceso de inclusión de el Nuevo como bracanero. Ya sabéis, y si no yo os lo cuento, que el reglamento de funcionamiento interno puesto en marcha desde la entrada de el Suerto, es que para ser bracanero pleno, con obligaciones y derechos, hay que pagarse una invitá. El susodicho ya cumplió meses atrás con su cometido, pero faltaba la convidá de el Nuevo para abandonar su situación interina. Como digo, tuvo lugar el jueves pasado, con el Paco Gómez como invitado de excepción, en su condición de último premio gastronómico y amigo. Puso al personal de grana y oro con un menú a la altura, como mínimo, de los que elabora el Ministro de Alimentación cada jueves: morcón, jamón y queso de entrantes, cogollos de Tudela con gulas y gambas para hacer boca, y solomillo de cerdo con salsa de almendras para comer de verdad. No contentos con ello, el Pepeluí se marcó una tarta de piononos de postre, para celebrar su estreno como abuelo cebolleta, uniéndose así a el Silencioso y el Maestro.


El caso que además de este menú especial, el Nuevo quiso también llevar a Brácana una cata ciega de vinos finos, de cara a elegir cuál será el líquido elemento que se servirá de aquí en adelante en la Oficina. Puntuaron el color, la nariz y el sabor de cada uno de los vinos catados. De hecho tuvieron que hacer un esfuerzo supremo para tener que probar las tres muestras. Algo debe estar cambiando en Brácana porque, al contrario que en catas anteriores, hubo quien se tomó aquello tan en serio, que tras probar, vertía el líquido sobrante en un cubo para proceder con el siguiente. Si me lo hubieran dicho hace unos años me hubiera partido de risa.
El otro gran evento de la noche fue el nombramiento del nuevo gobierno de Brácana. Hay nuevos Ministerios aunque, para que os hagáis una idea de lo que espera en el futuro, transcribo el discurso pronunciado por el Presidente electo, el Pijo del Magreb:

Sesión de nombramiento de Nuevos Ministerios Bracaneros

Queridos ciudadanos bracaneros, con la autoridad que me otorga la presidencia de esta República, quiero aprovechar este histórico momento para dirigirme a vosotros.
Primero daros las gracias por la confianza que depositasteis en mi persona a través de las urnas, en las elecciones legislativas del pasado mes de enero. Donde se demostró de forma transparente y limpia que la democracia y el libre pensamiento gozan de una salud envidiable en esta, nuestra República.
Seguidamente quiero trasmitiros mi enorme orgullo y satisfacción por poder presidir durante los próximos meses el rumbo de Brácana. Para lo que pido de la forma más sincera vuestra colaboración.
Para ello abro tres frentes:
- Reforzar las cosa bien hechas, dando continuidad al magnifico trabajo realizado durante los último años por el presidente saliente, “el maestro”.
- Dotar de nuevos y frescos aires el devenir de la República, para lo que pido como he mencionado con anterioridad, vuestra colaboración.
- Y por último, pasar pagina, sin ninguna acritud, a las ofensas que he recibido desde que las urnas me eligieron como presidente. De esta forma muestro al pueblo mi disposición a poner los cimientos para construir con vuestra ayuda una Bracana aún más grande.
Quiero matizar y dejar claro, de la misma manera, que no me temblará el pulso, para atajar de forma directa y concisa el más mínimo brote de alzamiento, sublevación y desprecio al presidente y a su ejecutivo.
Dicho esto, paso a  desarrollar la confección del nuevo gabinete ministerial de La República, Independiente, Anárquica, y Laica de Bracana.

Ministerio de Asuntos Sociales e Igualdad
Sin duda uno de los pilares de la actual Brácana.
No hay país, pueblo o comunidad que pueda desarrollarse sin un ministerio que cuide de sus ciudadanos y garantice el estado del bienestar.
Para tal labor, no solo mirando al presente, sino yendo hacia el futuro del pueblo bracanero, y poniendo especial atención en las pensiones, este ministerio recae en el Maestro.

Ministerio de Sanidad
Sin duda otro pilar fundamental del desarrollo social de cualquier comunidad.
Debido al devenir de los acontecimientos, y al estrecho conocimiento que ha mostrado en esta materia y a la que aún le queda por demostrar, he considerado oportuno responsabilizar de este ministerio a el Silencioso.


Ministerio de Alimentación
Jugar a caballo ganador es algo habitual en el mundo político, y en las altas esferas del poder. No solo por ello, sino y también porque sería una irresponsabilidad y una falta de respeto absoluta no dar continuidad a un ministerio básico y necesario, este recae en la persona de el Pijo de los Balcanes.



Ministerio de Defensa, Interior y Justicia
Tres de los valores garantes de una República y de la convivencia ciudadana. Un ministerio en el que no he tenido dudas en elegir a la persona correcta, que con toda seguridad no defraudará a nuestro pueblo, sabiendo establecer el orden y la defensa de los legítimos derechos de cada bracanero. Y del mío propio como presidente. Pantera de la I.T.V, en tus manos estamos.


Ministerio de Economía, Anticorrupción y Antifraude
Tras demostrar con creces sus magníficos conocimientos en el control  de ingresos a las arcas públicas bracaneras en los últimos meses, y haber mostrado un giro a las economías neo-comunitarias liberales aséptico-capitalistas. Tengo ilusiones fundadas en que la persona idónea para gestionar este ministerio es el Abertxale de ca' Bellío


Ministerio de Urbanismo, y Ministerio de Cultura
Sin duda, estos ministerios pueden llegar a ser  caramelos envenenados, de caer en manos de cualquier irresponsable. La recalificación ilegal y deshumanizada de nuestros territorios es un lastre en cualquiera de sus formas y características. Y las paranoias a base de ataques culturetas inteligibles pueden dar al traste con las tradiciones ancestrales de los pueblos. Por ello he tenido que hilar de forma muy fina y con hilo transparente. Por eso y por su dilatada experiencia en ambas facetas he decidido que sea el Suerto quién desempeñe ambas funciones ministeriales.

Ministerio de Sexualidad
Un pueblo es libre, cuando la practica sexual de sus ciudadanos es libre, frecuente, y complaciente.
Este ministerio ve la luz bracanera, como una necesidad de actualizar la República a los nuevos tiempo y en las nuevas practicas sexuales.
Y sin duda, el ciudadano más capacitado para gestionar este novedoso ministerio es el Ahijao.


Ministerio de Comunicación y Nuevas Tecnologías
Otros dos pilares fundamentales de cualquier pueblo que se precie. Y otros dos caramelos envenenados. A nadie escapa que la manipulación de la información es una de las bajezas más profundas a las que puede llegar el ser humano. También el campo de las nuevas tecnologías es un alegato al buen manejo de los tiempos modernos y futuribles que nos invaden. También hilando muy fino he llegado a la conclusión de que el Paticorto de las ondas merece esta enorme responsabilidad y la oportunidad de mostrar su lealtad a los nuevos designios presidenciales.

Ministerio de Trabajo y Estadística
Carente de esta cartera ministerial ha estado la República a lo largo de su corta pero intensa historia. Sin duda ha llegado el momento de engrandecer nuestro pueblo con un ministerio que ensancha el espíritu humano y profesional de Brácana.
Nuevo ministerio para el Nuevo, que sabrá gestionar a la perfección, no tengo la menor duda, un ministerio del que hace gala a diario. Tampoco debe fallar en la cartera estadística en la que también ha demostrado gran valía.

Vicepresidente Primero 
Director General del Departamento Internacional de Idiomas.
Director Gerente del DIBI (Instituto, Bracanero, Investigación para la Depresión)
El Ligre.




¿Qué?¿Cómo se os ha quedado el cuerpo? Imagino que más o menos como a mí. Así se reparte el cotarro en Brácana y así salieron todos con sus flamantes carteras, pensando ya en la semana que viene, con el Gobierno configurado y, seguro, que con las misma ganas de fiesta que el pasado jueves.


Por cierto, que se me olvidaba. Que de últimas, también estuvo por la sede el próximo premio al mérito gastronómico. No puedo desvelar su nombre por el secreto de sumario, pero al menos, ya sabe dónde se mete.

4 de marzo de 2019

4 de marzo de 2019 - Sin comentarios

Noches de vino y blues

Ya os contaba la semana pasada que para esta Tertulia, la última, había preparada traca de la gorda. Pues bien, todos los augurios se cumplieron, e incluso yo diría que se quedaron cortos. Diseccionemos la noche comenzando por una pregunta. Si normalmente un jueves víspera de día laborable la lían parda ¿qué puede pasar si al día siguiente es festivo? La respuesta es tan simple como precisa: un colocón como un piano y un resacón del quince al día siguiente.


Sirva esto a modo de anticipo y resumen porque hoy, sin temor a equivocarme, puedo afirmar que mis compinches cada vez son más inconscientes. Se creen pipiolos y el que menos pinta canas y supera los cuarenta. Pero bueno, nada nuevo en la oficina. El caso es que el jueves hubo invitados al por mayor, con ganar de fiesta como llevaba tiempo sin ver por la sede. Cuatro de ellos son desde el jueves nuevos embajadores: el Pepe Baños, el Miguel Morales, el Agustín Gallardo y el Fran Alcalá; los otros dos ya son veteranos: el Manolo Urbano y el Machaco. Un cartel como en los toros, y que no se me enfade nadie: seis embajadores, seis. El último de ellos, además, no vive ni en la vecina localidad de Montilla, pero acudió a la República ávido de conocer nuevas sensaciones vinateras y de animar el cotarro, como contaré más adelante.


La cosa comenzó calentita, aprovechando el repaso culé al Madrid en el Bernabeu (0-3) que hizo que se hablara poco de fútbol -allí hay mucho merengue suelto-. También se dio un repaso importante a las razones del premio al mérito gastronómico. Uno de los invitados, el Agustín Gallardo para más señas, ha desarrollado buena parte de su labor profesional entre fogones, en establecimientos como El Quijote, Gambrinus o el Bar La Estación. Por ello, se presentó en la sede con unos riñones con champiñón y unas brochetas ibéricas. Dolido en lo más profundo, el Ministro de Alimentación trató de amortiguar el envite culinario con un bacalao con patatas paja pero, al menos esta vez, tengo que reconocer que fue superado. Ojo, que a la mejor p...., como diría el mismo, se le escapa un pedo.
Pues eso, lo que digo que se pusieron como a nadie le importa.


Todo iba más o menos según el guión, hasta que el Fran fue poseído por alguna alma perdida del Misisipi, mientras los digestivos, enigmáticos o pelotassos, rulaban por la sede como si no hubiera mañana. El blues volvió a ser la banda sonora de Brácana, años después de que el Santi -aún lo recuerdo- hiciera lo propio liando el pifostio padre. Ya calentitos, como si de una batalla de gallos se tratara, aunque en versión blusera, el Suerto y el Pijo del Magreb improvisaron unas rimas que encendieron al personal, fijando nueva visita musical para mayo. Digo encendieron porque la cosa no quedó en la sede. Ya sin conocimiento ninguno, instigados por el Ahijao, el Ligre, el Paticorto y el Suerto, prolongaron la noche hasta terminar a base de chupitos en el Dos Gardenias. Imagino que ahora entenderéis lo de la falta de conocimiento y, sobre todo la resaca. Qué queréis que os diga que la semana que viene ya están montando otra buena porque el Nuevo salda deudas gastronómicas con la República. Principio de mes y otra más....



Noche de Perros y baloncesto

Desde hace años, si hay algún colectivo o asociación que ha mostrado afinidad, especialmente vinatera, con la República Independiente, Anáquica y Laica, por la Gracia de Dios de Brácana, es la Asociación Cultural El Coloquio de los Perros. A los hechos me remito. Algunos de sus miembros ya estuvieron junto al pueblo bracanero en el exilio, en Villa Locura, mientras duraron las obras de restauración de la sede. En julio muchos bracaneros corresponden esta buena sintonía echando una mano con la Cata de la Cerveza. Además, semanas atrás hubo un amago de mesa redonda, no  recuerdo bien sobre qué tema, a celebrar en la República.


Por todos estos motivos, y muchos más que podría esgrimir, no se me hace raro que de vez en cuando se dejen caer por allí algunos de sus miembros. Esta vez fueron tres, aunque dos ellos lo hicieron por primera vez: el Quique Pedraza y el Carlos Merino. Del tercero, mejor no hablar... un boina verde en toda regla, como el Gran Perro, el José Alfonso Rueda. El primero de ellos es leyenda viva del baloncesto montillano. Durante años ha sido el currante en la sombra que ha llevado estadísticas, delegado de equipo y, sobre todo, amante incondicional de este deporte. Me pareció un tipo discreto, igual que el Carlos Merino, todo terreno de las tabernas y carnavalero empedernido. Forma parte de la chirigota los Pikaos, de la vecina localidad de Montilla aunque, según contó por allí, lleva dos años con un sin vivir, que lo ha tenido pillado cursando no sé qué estudios. Pues el tipo en cuestión -y el resto, aunque eso ya es habitual- se desquitó por unas horas.


Mención aparte merece la charla baloncestera que de vez en cuando sacude la Tertulia y que esta vez estuvo a punto de pasar a mayores. La Copa del Rey se ha seguido con especial interés porque ya he contado en más de una ocasión que el personal en Brácana, al margen de futbolero, también es baloncestero. Pues bien, en la final que jugaron el Madrid y el Barça, la última jugada estuvo marcada por la polémica. Por ello, como a mis colegas les gusta más un charco que rascarse una pupa, entraron al trapo. A el Suerto y el Abertxale se les saltaba la vena intentando imponer su criterio. El Pijo del Magreb también daba sus apuntes y el resto, escuchaban atónitos el acalorado debate. Menos mal que la cosa no pasó a mayores, gracias sobre todo a que el Ministro de Alimentación, atento como siempre al quite, desvió la atención del personal a base de jatería: jamón, queso, gambas, tortilla, paté bracanero -experimento culinario del Pepeluí- y langostinos con setas para rematar la faena.


Así llegaron al consejo de ministros que fue un follón de fechas e invitados. Para que os hagáis una idea, ya han llegado con sus previsiones al mes de abril, y eso que todavía estamos a mediados de febrero. La guinda a una buena noche de vino, entre otros Tinto Los Alúas aportado por el Gran Perro, la puso el América que tuvo una de sus apariciones estelares, postre en mano, entrando en la sede con la música del himno de la Champions League cantado a capela por el personal. Otra cosa no, pero detalles tienen un montón. Por cierto, que la semana que viene adelantamos fechas. La celebración del Día de Andalucía mueve la Tertulia al miércoles, según parece, con un chichote de invitados. Ya os contaré.

20 de febrero de 2019

20 de febrero de 2019 - Sin comentarios

Enamorados del vino

Mis colegas están hechos unos cabronazos, pero con todas las letras. Aprovechando que el jueves pasado era el día de los enamorados, decidieron celebrarlo. Miran que rajan del consumismo y demás, pero al final acaban cayendo en sus mismos conceptos. Aún así, he de reconocer, que en Brácana todo tiene una óptica tan particular, como el color del vino que se beben, y ahora comprenderéis por qué. Antes tengo que detenerme en otro asunto que no puedo pasar por alto. Los más avispados os habréis dado cuenta de que hace dos semanas que no escribo ni una letra, fiel a mi costumbre de tomarme libre el jueves del mes que no hay invitados. En cualquier caso, febrero ha sido una excepción para todos. No ha habido invitados, pero sí diáspora. Desde hace semanas vienen rumiando la posibilidad de pegarse un Puntasso, al estilo del Bolerasso y el Gambasso. Pues bien, como no tienen bastante los fines de semana, decidieron acudir a la oficina -léase el Punto y Coma- para rendir visita al último premio al mérito gastronómico y, de paso, ponerse tiernos a vino y comida.


Doy fe de que cumplieron ambas expectativas porque saludaron a el Paquito Gómez y no dejaron botella con corcho para guardar. Además, festejaron por todo lo alto la llegada del nuevo Abuelo Cebolleta, el Pijo de los Balcanes, que acaba de estrenarse en noble arte del baboseo. Recibió su regalito correspondiente, pero el tío no faltó a la cita.


Hecho este apunte, toca continuar el hilo con el que abría la crónica de hoy, el Día de los Enamorados. Como toda celebración que se precie en Brácana, fue planteado  con una buena comida y no peor vino, además de invitados de excepción. Voy ahora al adjetivo de cabronazos. Ya sabéis que hay embajadores reincidentes en la República y que, en algunos casos, siempre acuden a la sede en pareja. Así que, no sé si con intención o fruto de la casualidad, el pasado jueves estuvieron por allí el Rafa Jiménez y el Pepín Carbonero por un lado, y el Luis Giménez y el Manuel Jiménez por otro. Los primeros se tomaron la invitación a pecho, nunca mejor dicho, acudiendo con sendos lazos rojos al estilo del independentismo catalán, pero cambiando de color. Más comedidos fueron los segundos, aunque sin perdonar la comida y el vino con los que se celebró el día de el Corte Inglés, digo de los enamorados.


En realidad el 14 de febrero en Brácana, amores al margen, ha sido un homenaje enológico en toda regla. Tinaja Bailio y Bailio Coupage de Bodegas del Pino; Tres Miradas Vino de Pueblo de Bodegas Alvear; Fino Rockero de Bodegas Cabriñana; y Tinaja Rockera, también de Cabriñana. No cayó todo, pero casi, porque a la hora de acompañar, el Ministro de Alimentación también fue espléndido. Para comenzar, montaditos de lomo y jamón. Para continuar habas con jamón. Y para cerrar, carrillada en salsa.


Buena noche como digo en el plano enológico, también en el gastronómico y, por supuesto, en el amoroso, como ya os he contado. Aunque digan que las fiestas consumistas no van con ellos, aprovechan cualquier oportunidad para pegarse una. Lo que más me preocupa es que les ha gustado la idea, así que seguro que repiten.