21 de enero de 2014

21 de enero de 2014 - 3 comentarios

Brácana se gradua.





Os tengo que contar un secreto, que no es otro que deciros que me he comprado una cámara de fotos. Bueno así al pronto igual no es para estar tan contento, pero teniendo en cuenta que creo que soy el primer pajarillo diamante tropical que maneja un artilugio de estas características, pues… que queréis que os diga.
Pero antes de mostraros mi primera fotografía, os cuento que el pasado jueves celebraban la tertulia ciento noventa y nueve, y que causaron baja por enfermedad “el paticorto de las ondas” y sin notificación previa “la pantera de la itv”.
También os digo que comieron las ya tradicionales tapillas, que empezaron otro jamón y que remataron con rabo de toro y dulces para celebrar el cumpleaños de “el niño". Mas cosas… que “el pijo del padel” realizó las funciones de pinche y remataron la fiesta a golpe de digestivos y con otra actuación estelar de “el ligre” y su ya consagrado “Café negrito”.
¿Qué más, qué más?. Bueno que el embajador en esta ocasión no fue otro que un personaje ilustre en el mundo del vino en la vecina localidad de  Montilla y allende los mares.
Yo no lo conocía personalmente, pero había oído hablar mucho y muy bien de él. Sí, me refiero a Miguel Cruz, consagrado enólogo (o químico como decían los antiguos), y bodeguero propietario de Lagar Blanco en la Sierra de Montilla, y sobre todo HOMBRE DE VINO.

Y bueno, como estoy que ardo por enseñaros mi primera foto, dejó los detalles y paso a mostrárosla. Con una salvedad, eso sí. Mi cámara es un poco particular y cando he ido a revelar las fotos me he encontrado con el problemilla de que se había velado el carrete, y es que mi cámara era de las antiguas, con lo que no he tenido otra que detallaros lo que veía en una de ellas.

Miguel se muestra pausado, tomando el tacto a la noche y a los bracaneros que lo rodean. De forma tranquila y educada se presenta y de paso avisa de que no puede disfrutar a su antojo de lo que más le gusta. Un inoportuno recalcón le ha dañado un tobillo, un tobillo que aún le duele, pero sin duda lo que más le duele es tener que mantenerse alejado del catavino, su eterno aliado en la batalla que comenzó años atrás, cuando aún siendo  niño y sin beber ya saboreaba el mágico mundo del vino con las explicaciones de su abuelo.
Sin apenas mostrarse, consigue desde un extremo de la mesa de formica de la sede  congregar al personal. Sentado  en un baquillo de madera y de forma sigilosa comienza con sus humildes lecciones. Lecciones llenas de aroma, ese aroma que lo rodea  y que impregna  casi todo lo que toca. Poco a poco la noche se ambienta, a pesar de que de momento la cerveza es la protagonista. Cerveza para el pie de cuba, y Miguel muy a su pesar pide una sin alcohol. Respetuoso como el que más se maneja entre las curiosidades de lo bracaneros, que conscientes del privilegio que supone tener a un HOMBRE de VINO en la sede, preguntan de esto y de lo otro. Y entre tanto el jamón y el aceite que parecen traídos a este mundo para disfrutar del vino, y es que a esas alturas el vino, su vino, ya llena las copas. Limpió, pulcro y brillante a la vez, lleno de aroma y de sabor conquista al primer sorbo a los presentes. Y Miguel sostiene su sonrisa expectante, disfrutando con el disfrute de los que tiene a su alrededor a la par que matiza: “Estáis bebiendo un vino con años de madera”. ¿Quién lo diría?, ¿y el olor a caño, y la nube de los vinos de bota?. La noche se calienta y Miguel contesta a cada pregunta con respeto, con delicadeza. A esas alturas su canoso bigote mostachón ya se ha empapado del elixir de los Dioses, ese que el mismo es capaz de criar contra todas las modas. Sus gafas de montura al aire muestran tras de sí unos ojos cansados de ver tanta barbaridad en torno al mundo del vino, su mundo. Pero aún guardan una chispa particular que junto a su escaso pelo pero curiosamente alborotado le aportan un punto de físico loco. Entonces se pone en pie y abandonando el banquillo se dirige a la piña de tres botas de la sede y ahora con su brazo extendido marca los tiempos, las pausas de la crianza. Su mano asomando de una manga de camisa de rayas toca la madera, un jersey verde oscuro y una americana de generosos bolsillos acompañan en su vestimenta a unos pantalones de pana marrones y a unos zapatos también marrones tan limpios como su propio vino. Ah, y un detalle más. Un bolígrafo que asoma en el pico del jersey, parece estar preparado para anotar cualquier dato importante. Y Miguel lleva la mano hasta la madera, el tacto ante tal materia noble le alimenta para continuar con sus destellos de sabiduría. Tiene a los bracaneros a sus pies, entregados. El Dios Baco debe de estar contento, uno de sus destacados discipulos sienta cátedra en la humilde República… Dioses y discípulos, Repúblicas, y Miguel insiste… y los bracaneros atienden y mientras todo ello sucede, su vino, ese vino que ya ha conseguido danzar de tú a tu con la perfección no cesa de llenar las copas. Pero los años no pasan en balde y el discípulo del Dios Baco algo cansado se dispone a abandonar el oráculo casi sagrado en el que se ha convertido la sede. Antes y como un bracanero mas a dado buena cuenta de un cuenco de rabo de toro, fundiendose en las mágicas noches de los jueves, parece haber olvidado su maltrecho tobillo, "y es que el vino lo cura todo". Educado, respetuoso, casi sin hacer ruido tal y como entró se marcha, recibiendo el calor de los que lo rodean. Como ese guerrero que ha conquistado una nueva batalla y que busca los cuarteles de invierno para curarse las heridas. Y es que Miguel hace tiempo que comenzó una cruzada en la que día a día tiene más fieles a su lado. Una cruzada que no va más allá de hacer las cosas bien hechas, con la tradición como estandarte, con los tiempos justos como medida y sobre todo abriendo caminos años atrás cerrados, buscando la vuelta a los orígenes. Y es que Miguel es un loco, un loco del vino, que sin duda y como dijo el literato, abrirá caminos que luego seguirán los cuerdos.

Bracana, Invierno del 2014.

12 de enero de 2014

12 de enero de 2014 - Sin comentarios

Año nuevo, Aires Nuevos. (Renovar o Morir)

Para empezar os diré que han tenido la feliz idea de llamar con el nombre de oráculos a las tertulias de los jueves. Tengo que recordar que tertulias fueron en el primer año del callejón, luego pasaron a denominarse conclaves, en el primer año en la nueva sede, para posteriormente en la temporada pasada veladas y como os digo en este quinto año bracanero que ha comenzado han decidido que sean oraculos.
Tambien quiero aprovechar esta última terulia, la ciento noventa y ocho a la par segundo oráculo del 2014 para experiementar con el blog, y por tanto aquí os dejo mi nueva idea para esta semana. En fin, a ver que os parece.

Tertulia 198.
Oráculo segundo del 24.

Embajador. Rafael Jordano Alcaide.
Invitado Sopresa. Carlitos Gracia.
Asistencia. Pleno bracanero.

Comida. Tapillas sueltas.
              Salteado de Verduras con jamón
              Langostinos al ajillo con huevos rotos.
              Frangipane.

Vino. Mostico Fresco.
         Fino Pata Hierro.

Pinche. El Niño.



El Rafa Jordano, siempre fue y sigue siendo  buen colega de infancia de la cuadrilla fundadora de bracana y además uno de los personajes mas conocidos del baloncesto Montillano, no en vano el tiene el honor de haber dado el primer mate de la historia del club en aquella lejana epoca de finales de los ochenta. Hoy en dia sus mejores jugadas las hace gestionando junto a su hermano Manolo, la empresa Vidrimon que cada dia tiene un lugar mas representativo en el sector de la distribución de embases de vidrio a nivel nacional e internacional. De ambos asuntos y otros tantos pasaron la noche recordando anecdotas y proyectos que hicieron muy animoso el segundo oráculo del 2014.




La Frangipane empieza a ser un clasico en los comienzo de año de la republica, y en esta ocasión, La Marina no dudo en mandarle una a los bracaneros. El famoso pastel frances sirvió para cerrar una noche que comenzó con tapitas sueltas, continuó con un salteado de verduras y finalizó con unos langostinitos al ajillo con huevos rotos. Todo regado con un mostico del año y Fino Patahierro.
Foto de grupo, y a esas alturas el grupo ya estaba mas que contento, aunque en esta ocasión sin incidentes graves, es decir no hubo latizado de vino a los ojos en los brindis. Esos si en el consejo de Ministros "el Ligre, La Pantera Y el Pijo del  Padel" fueron apercibidos una vez mas por su lamentable comportamiento.
 



8 de enero de 2014

8 de enero de 2014 - Sin comentarios

A por el 2014

Pues sí. Ya estamos en el año 2014, así que toca sacarle punta a mis pequeñas garritas y escribir lo acontecido en el primer jueves del año bracanero. Ya sé que la pasada semana me puse un poco melancólico, pero es que estos tíos, los once habitantes de la República, forman ya parte de mi familia espiritual. Pero bueno, vamos al lío. A pesar de tratarse del primer jueves del mes, esta vez tocaba saltarse la tradición. De hecho, para empezar, la tertulia comenzó fuera de la sede. Aprovechando el año nuevo, hicieron una quedada breve aunque intensa, en la morada del Paticorto de las ondas. La incursión fue un auténtico desastre organizativo porque, aunque habían quedado a las 20:45 en Brácana, acabaron llegando en bandadas hasta el punto de destino. Hubo reproches, quejas y algún que otro insulto, que no anuló la verdadera razón de la visita: conocer en persona al pequeño Hugo, apodado Hugo Sánchez en honor al futbolista. Yo di con la casa como pude porque, entre tanto grupito, me despistaron. A pesar de ello, también pude ver al lindo retoño que, como afirmó mi amo, se ha ganado el derecho de acudir en el futuro a Brácana, por descendencia directa, al tratarse de un varón. Tuvieron el detalle de llegar a la casa con un lote de pañales completo bajo el brazo que causó gran alegría entre el personal de la casa, especialmente de la Marina. Aún así, el regalito que causó más traca, fue un balón de baloncesto para el pequeño Iván, que acabó firmado por todos los bracaneros, al más puro estilo baloncestero. Entregados los presentes, se metieron entre pecho y espalda el primer cancanasso de la noche, una copita de Fino Saavedra pa calentar motores y, con gasolina en el cuerpo, todos pusieron rumbo a Tierra Santa, llegando casi a la par que los primeros embajadores del año. Ya os contaba al principio de la crónica que en esta primera quedada del año se saltaron las normas.



Aunque el primer jueves de cada mes no hay embajadores, el pasado jueves llegaron hasta la sede los dos primeros invitados del año, uno debutante en la plaza como el Alberto y otro veterano de guerra como el Dani, que repetía junto a los bracaneros. Este último, bregado ya en los fregaos de mis compinches, se presentó bajo el brazo con unos litracos de Fino Soslayo que sirvieron de gasolina para pegarle fuego a la sede. No es que prendieran una fogata en el primer jueves del 2014 aunque, en verdad, fue casi lo único que faltó.



El caso es que si la semana anterior festejaron la noche vieja, este jueves celebraron el año nuevo. Como mi amo y el Silencioso no habían participado en la parranda anterior, entre el Paticorto y el ministro de Alimentación volvieron a montar otro sarao, pasas al brandy Presidente incluidas, en el que también participaron los embajadores.



Otra vez sacaron las pelucas, las serpentinas y los matasuegras y claro, se pusieron a bailar como posesos. El Dani y el Alberto estaban flipando, como para no estarlo, y aplicaron aquello de unirse al enemigo. De jatería la cosa tampoco estuvo del todo mal. Además de las tapitas de rigor, que esta vez fueron a base de chorizo vegetariano y gulas de la Carchena, el Pijo de los Balcanes se marcó un arroz con carrillada. Antes de plantarlo sobre la mesa, llegó la sinfonía de tenedores en la formica que fue más movidita que nunca. Mi amo y el Abertxale fallaron en los dos primeros intentos, yo creo que a propósito, y el Pijo del pádel acabó amenazando con estrellar el arroz contra la puerta si no salía a la tercera. Salió, vaya que si salió, pero el Abertxale no se libró de un copazo de vino en todos los ojos que lo tuvo llorando por lo menos un cuarto de hora, incluso abandonando la sede acompañado del agresor. Parece que la cosa no fue a mayores y la noche finalizó con los digestivos de rigor. Si todo sigue igual, que seguro que sí, este  jueves volverán a las andadas. Ya os contaré.


7 de enero de 2014

7 de enero de 2014 - 1 comentario

Cuatro años después....

La vida y la muerte tienen muchos puntos en común, tantos que una no tendría sentido sin la otra. ¿Vivimos para morir? Seguramente sí. Es la única certeza que tenemos durante nuestra existencia. La  muerte es el último objetivo que cumpliremos con total seguridad. Por ello, durante el camino, recogemos tanto equipaje como podemos: toneladas de sonrisas, llantos, bocanadas de aire fresco y sucio, amistades, sinsabores, sueños cumplidos, frustaciones... todo cabe en la mochila del último viaje. Tan cierto es que moriremos, como que la vida es disfrutar, posiblemente el concepto más subjetivo del léxico. A lo largo de la existencia se citan todas la condiciones que hacen que la vida tenga sentido: la felicidad, la desgracia, el logro, el fracaso, el amor, la soledad... Jamás encontraremos un significado objetivo a aquello que es una experiencia subjetiva. Aún así, Brácana es la excepción que confirma la regla, un experimento subjetivo construido a base de conceptos objetivos, que se suceden jueves a jueves. Escribo hoy tan filosófico, porque el último jueves bracanero del año, el pasado 26 de diciembre, me hizo reflexionar. Permanecer al margen, sobre la máquina del aire acondicionado, observando cómo pasa el tiempo en la sede, otorga una perspectiva distinta. En la radio sonaba Onda Brácana Antena Pirenaica, con un programa especial para la nochevieja bracanera. Yo tenía que hacer sonar las campanadas desde la Plaza central del limbo, en una noche diseñada para pegarse el último homenaje del año. No obstante, la mala noticia del fallecimiento de un familiar de mi amo y su hermano, el Silencioso, que tuvieron que abandonar la sede, hizo que la velada comenzara con mal pie. Durante unos minutos la muerte ganó la partida a la vida. Los ánimos se vinieron abajo momentáneamente. No obstante, alguien recordó entonces uno de los brindis bracaneros que semanalmente pronuncia el presidente de esta República, que se reinventa cada siete días: Vive la vida hoy, que mañana te puedes morir y, si te vas de este mundo, tararí, tararí, tararí. Sin que nadie lo esperara, de la cocina salieron en un santiamén gorros de colores, matasuegras, serpentinas, pelucas...


La sintonía de Onda Brácana ganó entonces decibelios y poseídos por el alma de Baco, Dios romano del vino y de la danza, inspirador del delirio y el éxtasis, bailaron, saltaron y rieron como si la vida les fuera en ello. Hubo incluso tiempo para comerse las doce pasas, hidratadas previamente con brandy Presidente, marcando el final del año bracanero, el cuarto desde que comenzó esta bendita locura.



Hubiera sido una fiesta más, de las muchas que se pegan, de no ser por los pequeños detalles. Al final, siempre son los que marcan la diferencias entre las grandes y las pequeñas historias. Los abrazos de los nueve bracaneros restantes, festejando el año nuevo, comenzaron como una broma pero, al poco tiempo, pude percibir cierta emoción en sus rostros. Posiblemente la de haberse sobrepuesto a la muerte ese mismo jueves, quizás la de ser conscientes de que cuatro años después, la misma idea sigue viva ¡Cualquiera sabe! Cuatro años después, quién lo diría, Brácana sigue más viva que nunca. Con cientos de defectos, pero con toneladas de virtudes, que derrochan buen rollo y, sobre todo, ganas de vivir.


25 de diciembre de 2013

25 de diciembre de 2013 - Sin comentarios

...Y de pronto, tres puretas.



Cuando me enteré que para acabar la ronda de embajadores de este año habían elegido a tres puretas, no pude evitar pensar que la cosa andaría tranquila, ya que las últimas semanas se habían calentado más de la cuenta. Pero cuando una vez infiltrado en la sede compartí sin que ellos se dieran cuenta el jueves de tertulia, me dí cuenta que la apuesta había resultado ser la más acertada. Y es que claro, si la gente joven aporta vitalidad y energía los puretas que acudieron a la tertulia ciento noventa y cinco dieron el toque necesario de veteranía y saber estar, y todo ello en charlitas amenas relacionados con el vino, ya que si entre los tres sumaban mas de ciento ochenta años, esos mismo años los han pasado disfrutando del mundo del vino. “El manolo luque, su cuñado luis y el paco cabello”, demostraron no haber perdido el tiempo, ese mucho tiempo que dan los años contando anécdotas, historias, aventuras  de boinas verdes y con el vino como  bálsamo espiritual. Además no quisieron dejar pasar la ocasión de compartir la noche arrimando buenas viandas, queso, salchichones, tortillas, un pastelón de Manolito Aguilar y una botellita de Larios del bueno.
 
Paco, Luis, Manolo. Los Embajadores
La noche iba sobre rueda, aunque la baja de “el pijo del padel” se hizo notar, y de que manera. Se echaba en falta su alegría, sus barbaridades y su facilidad para calentar a “pantera de la itv” que hasta bien pasada la noche no cogió el ritmo que suele demostrar cuando tiene a su vera a “el pijo del padel”. Sobre todo en el Consejo de Ministros donde suelen ser amonestados por mi amo semana tras semana. Y es que una rodilla maltrecha tiene al chaval en el dique seco y por ello y para que no faltara su presencia, pasadas las once de los bracaneros realizaron la llamada del ahorro, y así pudieron sentir, aunque fuese via telefónica la presencia de “el Madrid”.
Por lo demás lo de siempre, pero como digo, con el toque de veteranía que aportaron los puretas embajadores. Como se pudó ver en los juramentos, que probablemente resultaron ser , de los más elegantes que se hayan realizado en Brácana Cénter. Tampoco mostraron dudas en los juramentos, que salieron a la primera antes de dar paso a una merluza con salsa de almejas y langostino. Eso sí, y ya metidos en el temas gastronómico recordar que le pegaron otro achuchón al jamó con aceite, a las aceitunas y a todo lo que había llevado los embajadores.
En fin que se acabaron los embajadores del dos mil trece, y como dije al inicio con un toque de distinción, y elegancia. Ahora solo resta la tertulia del próximo jueves que servirá para poner el broche de oro al cuarto año de reuniones semanales, o mejor dicho y como ellos mismos llaman a la terapia de los jueves.
Por cierto y antes de cerrar este articulillo un par de cosas.
Primero el pinche fue mi amo que durante buena parte de la noche pensaba que le estaba realizando el servicio a “el pijo del padel” hasta que “el ligre” lo puso al corriente haciéndole ver que era el, a quién le tocaba realizar el servicio de pinche.
Y lo segundo y más doloroso, fue ver al maestro, “Presidente” deambulando por la sede en un lamentable estado. Yo diría que de embriaguez, pero después pude averiguar que se trataba del efecto que le causan los medicamento que está tomando para camuflar su maltrecho hombro derecho.
En fin que cada cúal piense lo que quiera...

15 de diciembre de 2013

15 de diciembre de 2013 - Sin comentarios

Que se acaba el año!!!



Se acerca el fin del cuarto año de tertulias, y por tanto los embajadores que han llegado hasta la sede, también ven agotarse la temporada. Y es que son dos jueves los que quedan del presente año y en el caso de embajadores, solo el jueves que viene asomaran por Bracana Center. Quizás por ello, han acelerado el número de visitantes en las últimas tertulias, y quizás por ello precisamente el jueves pasado, correspondiente a la tertulia 194 llegó una cuadrilla de muchas hechuras.
Como digo eran cuatro, “el jesus palma”, su cuñao “rafael el pescailla” y un par de colegas de ambos, “el agustín” y “el paco el guardia”. Y aquí me paro para hacer una matización y es que “paco y guardia” ya ha desfilado con anterioridad otro por la sede. Por lo que para matizar y sin que lo tome a mal a este lo llamaré “paco el guardia fino” ya que por su acento mas parece de Valladolid que de estos territorios.
Con este panorama y con media arroba de Fino Brocha Gorda, de los toneles de “el jesus el palma” y un golpe de langostinos patrocinados por la cuadrilla se presentaron a eso de las nueve y algo en Brácana Center. Cuando lo hicieron un buen número de Bracaneros ya había hecho acto de presencia, completándose la terna con la llegada de “el paticorto de las ondas” que llegó más tarde ya que le estaba dando el pecho al pequeño Hugo. Eso sí, “la pantera de la itv” causó baja, y en los mentideros de Bracana se atribuyó a un arreglo para una ITv de última hora, o por andar de penitencia por los excesos acontecidos junto a los otros tres bracaneros fundadores el sábado anterior. Al parecer el chaval llamó al ligre (entre felinos se entienden bien) para decirle que estaba” varao” con la espalda.
Plato estrella de la noche
Por lo tanto que a las diez de la noche más o menos estaban a pleno rendimiento, con los langostinos en la “buchaca”, con el pie de cuba hecho y arremetiéndole al Fino Brocha Gorda. Con el jamón y el aceite en pleno estaxis y a punto de dar comienzo al Consejo de Ministros. Que por cierto resultó de los más rápidos y productivos, con la excepción de la llegada de “el paticorto de las ondas” que alteró un poco el proceso.
En lo que si alargaron un poco más la cosa fue en los juramentos, cosa que por otro lado es lógica, ya que las criaturas que se plantan delante del atril, con unas copitas ya en el cuerpo tienen que hacer malabares para hilar, la retaila de chorradas que tienen que leer. Y eso que se comienza jurando por mi memoria pero ni por esas parece seria la cosa.



Cuadrilla de embajadoes brindando con el Fino Brocha Gorda

Pero a decir verdad, tengo decir que cumplieron el trámite con elegancia y simpatía y con el “leñaso” que se pegan de vino antes de arengar al personal al grito ya sabido de Bracaneros, bracaneros, bracaneros…
La media arroba iba mermando y menos mal que el Ministro de Alimentación una vez más controló los tiempos y presentó el plato de la noche en el momento justo. Sinfonia de tenedores en la formica a cargo de la OFB (orquesta filarmónica de bracana), Brindis al viento y por fin las Gulas con huevo y pimientos en fondo de patatas fritas.
Bueno tendría que seguir pero no puedo, ya que me están llamando de la entrada del limbo. Al parecer viene Mandela que corta y Rockberto se ha encabronado en no dejarlo entrar como no venga acompañado de la Primera Ministra Danesa. Si la rubiaca  que puso más caliente que “un sordao en Ibiza” a Obama.
En fin os dejo, y a ver como averiguo esto ya que el revuelo en el limbo es tremendo. Haceros una idea. Labordeta dice que lo acostemos en su habitación. Manolete que también, y la Amy dice que como es el primer negro que entra aquí que para ella.
No se… no se.
Ah... se me olvidaba, la cosa acabó un postresito de la mariquilla que tras un periodo ausente en la gastronomia de Bracana, ha vuelto por la puereta grande.
Mariquilla´s  delicatessen

8 de diciembre de 2013

8 de diciembre de 2013 - Sin comentarios

Solitos tampoco se lo montan mal...



Mucho se ha venido hablando de las tertulias en la que los bracaneros, no reciben embajadores y por tanto pasan la noche solitos. Tertulias que corresponden normalmente al primer jueves de cada mes. A priori dichas tertulias suelen comenzar con el cartel de “tertulias tranquilitas”, ya que en ellas se aprovecha para tratar temas más íntimos, para corregir y ordenar el calendario de invitados, y para programar las actividades venideras. Todo ello se realiza en los Consejos de Ministros, donde sin la presencia de embajadores, se oyen las más grandes de las barbaridades.
Platico de Jamón
Alcachofas de la presidenta
Carrilada de la Presidenta
Digamos que descargados de la presencia de agentes externos, y sin necesidad de tener que guardar composturas algunas, sacan de su interior las ansias más grandes de beber y comer y como nó, de dejarse llevar por los instintos primitivos mas acervados de cada bracanero en particular. Dicho así, puede resultar complicado de entender, pero si os digo que esto viene a ser, que cuando no hay invitados cada uno tira de su repertorio personal de forma desinhibida, pues igual queda mas claro. Matizando aún mas. Que cuando no hay invitados, mi amo hace el solanillo al cuarto de vuelta, que el ligre es capaz de encadenar una serie actividades espectaculares  que incluyen, grito ahuracanado, vuelta cubana, rock del café negrito y como primicia la primer clase de merengue y bachata, todo junto y con el personal totalmente volcado y siguiendo los pasos como buena mente pudieron.
Que el presidente se dejo caer con unos litricos de Fino el Maestro y un par de fuentes con contenido vario, como alcachofas al montilla y carrillada ibérica. Que la pantera ejecutó sus obligaciones como pinche sin ningún tipo de reparo,  mostrando su lado mas felino y salvaje.
Que las dos botellas de cava del güeno con las que apareció el flamante padre bracanero, “el paticorto de las ondas” para celebrar el nacimiento del pequeño Hugo Sanchez, (como será inscrito en el libro de partidas de nacimiento de la República) se las ventilaron al paso.



El padre del nuevo bracanero Hugo Sanchez.

Hubo mucho mas, pero que mucho, y mas teniendo en cuenta que la tertulia se celebró en vísperas de Fiesta, pero por aquello del secreto de sumario solo os puedo contar que pasadas las dos de la mañana aún seguía la fiesta en la sede.
En fin, solo deciros para terminar, que enfilan el último tramo del año a todo trapo.
El jueves que viene … más madera. 
Ah, a lo largo de la noche llegó a la sede la noticia de la muerte de Nelson Mandela.