El mes de septiembre está siendo intenso en Brácana entre torneos deportivos, catas de vino, estrenos gastronómicos y... nuevas incorporaciones a la República. Sí, como lo estáis leyendo. Desde la pasada semana, Brácana vuelve a estar compuesta por once miembros con derecho a voz y voto tras la incorporación de el Marquitos, bautizado en la República con el sobrenombre de el Nuevo.
Estaremos de acuerdo en que no se han roto la cabeza con el apodo pero lo que me parece seguro es que este nuevo fichaje dará batalla en la siempre complicada guerra bracanera semanal. Después de largas deliberaciones, que he mantenido en el más estricto secreto en este blog, el secreto de sumario ha sido levantado por las autoridades pertinentes y el Nuevo, tras jurar como embajador en su momento, ya es uno más de la familia. Cumple los requisitos según pude ver en su primera noche como miembro de Brácana: le pega al vino, no se achanta con la jatería y tiene conversación, acreditada por horas y horas detrás de la barra de La Oficina, léase el Punto y Coma, como segunda sede bracanera.
La presencia de el Nuevo no eclipsó la visita de dos nuevos embajadores en la noche del jueves. El primero de ellos es un viejo conocido en Brácana, pero que por cosas del destino, aún no había pisado Tierra Santa. Se trata de José Luis Rodríguez, tonelero de profesión y personaje versado en el mundo del vino y la madera en la que reposa el líquido elemento. Llegó acompañado de otro personaje como el Henk Meijer, al que todo el mundo llama cariñosamente Enrique. Es holandés de nacimiento, pero un enamorado de la cultura del vino y de Andalucía, hasta tal punto de haber establecido su base de operaciones laborales en las cercanías de la República de Brácana. Con semejante plantel, podéis haceros una idea de los derroteros que siguió la conversación a lo largo de la noche, regado por el vino que llevó el José Luis Rodriguez. Se habló mucho de vinos, de barricas, del futuro de la tonelería, del mercado internacional para los barriles que se fabrican en la vecina localidad de Montilla... y todo ello mientras iban poniendo a el Nuevo en situación, explicándole como funciona la República.
Otro momento importante de la noche fue el cumpleaños de el Silencioso. La criatura ha cumplido 30 y pico, según comentó, a pesar de que la barba blanca no le hace justicia. Para celebrarlo, fue la Patri, hija de el Silencioso, la que antes de que llegara aportó una tarta estupenda de sabor, pero mejor aún de aspecto. Una foto del Abuelo Cebolleta -léase ahora el Silencioso- con Candela hizo que el lado bracanero más tierno aflorara mientras entonaban un desafinado Cumpleaños Feliz
¡Coño! Que hasta a mi se me saltó alguna lagrimilla. Joder, como pasan los años. Van ya casi ocho desde que yo presidía las tertulias del callejón... esto va viento en popa, de nuevo con once bracaneros...
Larga vida a la República. Que no falte el vino y la jatería, porque si no esto se va a al carajo...
Definitivamente, el América es un crack. Ríete tú de Messi, Arzak, Ferran Adrià o Cristiano Ronaldo. Ya sea hablando de fútbol o de cocina, el Rubio es un fenómeno, a la vez que guía espiritual de los fogones de Brácana. El jueves pasado dio en la sede una nueva lección gastronómica, estrenando un nuevo plato que ya ocupa un lugar privilegiado en la carte del restaurante Lavergy, en París. Para los no iniciados, se trata de un establecimiento gourmet, que Brácana abrió hace años en la capital francesa, con meses de espera para encontrar mesa libre. Allí es donde van a parar los inventos culinarios del Ministro de Alimentación, y algunos de el América.
El último ha sido el Solomillo Bracanero. Según pude escuchar de boca del I Premio al Mérito Gastronómico de Brácana, es fruto de una investigación importante sobre el punto de cocción del solomillo de cerdo, mientras se charla en torno a la plancha en la que se cocina. Me puedo imaginar el grupo de estudio: El Ministro de Alimentación, el Silencioso, el Mejías Chico y alguno que otro que se juntan en casa de el América cuando el Madrid juega Champions.
Por cierto, hablando de fútbol. No veas la brasa que dieron el Paticorto, el Ministro de Alimentación y el Abertxale el jueves. Los mu cabrones, se habían confabulado para acudir a la Tertulia bien equipados con camisetas y bufandas del Betis, después de que en la víspera de la quedada bracanera, fueran los verdiblancos los que ganaron en el Bernabeu con un gol en el descuento. Os podéis imaginar la que liaron, obligando al personal a besar el escudo.
¡Qué cabrones! No tuvieron piedad ni de el América, merengue de pro, hasta tal punto que dice que en vez de sangre tiene leche por las venas. Futboladas al margen, la cena fue de tronío, como dirían los taurinos. Además de los entrantes y aperitivos habituales, el América se marcó unas gambitas fritas, antes de servir el Solomillo Bracanero, para cerrar la tanda culinaria con un pudding made in América, autografiado y todo, y unas ronditas de champagne francés.
Como diría el protagonista de la noche (hay que poner cierta voz de pito):
- Hombre, la comida no ha estado mal. El cocinero ha hecho sus cositas, lo que ha podido, vamos...
Pero lo verdaderamente destacable, sin quitarle mérito al cocinero, fue la puesta en escena. No comieron en la barra, ni en la mesa de formica de toa la vida. Lo hicieron en una mesa de madera traída para la ocasión, con sus respectivas sillas; con platos y cubiertos, e incluso servilletas individuales. Lo que viene a ser en plan restaurante...
Ya digo que el América en un crack, así que mis colegas, que lo tienen en un pedestal, apostaron a caballo ganador con un regalo que, una vez más, hizo llorar a el Rubio en Brácana: un escudo en relieve del Real Madrid, a todo color. Después de la que habían liado con el Betis, un escudo. Si es que, desde luego... Aunque, a decir verdad, el escudo está chulo para alguien que sea hincha merengue, y doy fe de que el América lo es.
Además de todas estas cosas que os estoy contando, no quiero despedirme sin hablar de las alitas de pollo al estilo Pepe Luis. Es ya un tema recurrente cada vez que el América pasa por Brácana y los asiduos de esta bitácora ya sabéis por dónde van los tiros. Pues, evidentemente, el tema volvió a salir y el América, esta bien justificado, los volvió a mandar a todos a tomar mucho por culo.
Ciao bambinos, la semana que viene vuelvo con una tertulia de vinos y madera. A su tiempo sabréis por qué.
No todo va a ser deporte en la vida y en Brácana, en realidad, apenas si es una gota de vino en una tinaja. Digo esto porque tras el TIP 2017, en la República tocaba reponer fuerzas y volver por la senda que da sentido a la vida bracanera cada jueves. El vino fue más protagonista que nunca en la última quedada, con invitados de excepción, aunque ya habituales. El Manuel Jiménez, el Luis Giménez y el Fernando Giménez volvieron al redil, cargaditos esta vez de vinos singulares.
Primero tengo que explicar de qué va la cosa porque, incluso a mi, que ya estoy curtido en todo tipo de batallas, me costó seguir el hilo de las explicaciones. El caso es que en Bodegas Alvear se han tirado al barro, apostando por una producción limitada de vinos, que ellos mismos han llamado Tres miradas. Por lo que cuentan mis colegas, no es la primera vez que apuestan por un producto vinícola innovador. Ya lo hicieron en su momento con el vino joven Marqués de la Sierra, aunque ahora han ido todavía más allá.
De ello, informó puntualmente el Fernando Giménez, que se doctoró una vez más en Brácana con una conferencia detallista y sentida, que acompañó a una cata de vinos singular. Según parece fue la segunda cata de estos vinos que se ha realizado, incluso antes de la salida al mercado de los vinos Tres miradas. A ver si puedo explicar, de manera breve, de qué va la historia.
El proyecto Tres miradas, que Alvear está llevando a cabo junto al Grupo Envínate, apuesta por los vinos desde el punto de vista del viñedo y no del sistema de crianza en bodega. Por ello, durante meses han trabajado en esta idea, fermentando los mostos obtenidos en tinajas, siguiendo la tradición de la zona de Montilla Moriles. La materia prima, esto es la uva, sigue siendo de la variedad Pedro
Ximénez, aunque seleccionada de viejos viñedos de la Sierra de Montilla, ubicados en parcelas del Cerro Macho, el Garrotal y Viña Antoñín.
Son viñas viejas que posiblemente no tengan el mismo rendimiento que otras plantaciones más recientes, pero que tienen ese sabor añejo que otorga el terruño. A esta particularidad, hay que unir que el mosto se ha trabajado con dos estilos diferentes: una parte ha sido sin piel, o sea, utilizando sólo el líquido extraído del prensado, y la otra dejando macerar el mosto con la piel, al estilo del vino tinto.
El resultado ha sido la obtención de dos vinos diferentes por cada parcela, esto es, seis en total, además de un Vino de Pueblo -así lo llaman ellos- en el que se ha trabajado con todos los vinos anteriores para obtener un único producto.
Así, a bote pronto, discurrió la noche en Brácana, entre copa y copa, opiniones, olores y, más rondas de vino. En cada una de ellas, dos copas, para apreciar las diferencias de elaboración de un mismo producto, con piel y sin piel. Por cierto, que la familia Alvear llegó con un surtido de copas para apreciar todos sus matices. Gustaron al personal porque, según pude comprobar, dieron con todo el estuche de Tres miradas, además del Vino de Pueblo. Fieles a las tradiciones, tan singulares bebestibles estuvieron acompañados por las pertinentes viandas preparadas por el Ministro de alimentación. Porque, una cosa es dárselas de culturitas meneando el codo entre copa y copa, y otra es perder de vista el origen de la República.
Hoy no me extiendo más porque, la verdad, la tertulia del jueves fue parca en conversación, excepción hecha de todo lo que se habló de vinos, que fue mucho. Me quedo con lo que dijo el Manuel Jiménez en uno de los momentos de la noche: que Alvear sigue siendo una bodega valiente, que apuesta por productos innovadores, sin perder de vista la calidad que atesora después de siglos de historia. SALUD.
La temporada bracanera ha comenzado de manera oficiosa. Digo esto porque hasta que no pase por la sede el Master & Commander de Alvear, el pantano no queda inaugurado oficialmente. Tengo entendido que esto sucederá el jueves que viene, con una cata muy especial. Por tanto la quedada de la pasada semana, puede considerarse la primera oficiosa de la presente temporada o la última oficial de la pasada. Sé que esto es confuso y anárquico, pero ya sabéis como funcionan mis colegas.
El caso es que el deporte con mayúsculas, o sea PETANCA, marca cada año el inicio del mes de septiembre en Brácana. Este año había novedades importantes en la inscripción del TIP. El Suerto debutaba en tablas, por lo que todos temían la suerte del principiante. Al final, como suele pasar la mayoría de las veces, la técnica, la táctica y el estilo fueron lo de menos. Lo de más fue la polémica. Y es que la edición del 2017 acabó entre gritos de "tongo", "vete a tu casa a descansar" o "el año que viene va a traer las bolas su puta madre", mientras el Pijo de los Balcanes y el Abertxale celebraban el triunfo.
Como siempre hago, para evitar esfuerzos innecesarios, os transcribo lo publicado en El Heraldo de Brácana.

El Pijo de los Balcanes y el Abertxale se llevan el TIP 2017 entre gritos de 'tongo"
Hacía tiempo que el Torneo Internacional de Petanca de Brácana no se veía envuelto en una polémica tan grande. Aunque había levantado mucha expectación, con el debut de el Suerto en un gran campeonato, la ausencia de reglas claras, el marañeo del personal y la anarquía que reina en la República, se hicieron patentes en uno de los encuentros deportivos más importantes de Brácana. El Pijo de los Balcanes y el Abertxale se llevaron el triunfo final, aunque puede ser temporal. Ante la FIP (Federación Internacional de Petanca) se ha presentado una reclamación, que tiene pinta de prosperar, salvo soborno de los gordos.
El follón llegó en la fase final, porque la fase de grupos transcurrió con una deportividad exquisita, a pesar del paupérrimo nivel de juego mostrado por algunas parejas. En el grupo A fueron el Chechu y la Pantera los que lograron clasificarse como primeros, gracias al coeficiente de puntos. Con un triple empate, en el que hubo sendas victorias para cada dupla, el Carlitos Gracias y el Suerto, fueron segundos, mientras que el Paticorto y el Maestro fueron terceros. En el grupo B pasó tres cuartos de los mismo. La igualdad también fue la tónica dominante, aunque en pleno cúmulo de despropósitos, el Ligre y el Pijo del Magreb lograron la primera plaza, pescando en río revuelto. Tras ellos, el Pijo de los Balcanes y el Abertxale pasaban como segundos, mientras que el Ahijao y el Silencioso cerraron la clasificación.
En esta fase preliminar se vivieron momentos verdaderamente surrealistas, sobre un terreno de juego digno de países del tercer mundo. Es un auténtica lástima que el talento de los petanqueros de Brácana -léase con todo la sorna del mundo- no se vea correspondido con una cancha que, al menos, no les de excusa para decir que "así no se puede jugar". La verdad sea dicha, la pista del Parque Tierno Galván está más dura que los cuernos de una persona mayor.
Tras la ronda de grupos, todo estaba preparado para los emparejamientos. Con el personal calentando y analizando al centímetros las irregularidades del terreno, fue el Pijo de los Balcanes el que rompió la baraja, poniendo nuevas reglas sobre la mesa. Alegando cansancio físico y somnolencia, propuso al resto de duplas disputar todos los enfrentamientos por muerte súbita, a partido único. Hubo quien se desconojonó, hubo quien se cabreó, pero... a ver quién le lleva la contraria al que alimenta semana a semana las hambrientas bocas bracaneras.
Dicho y hecho, primero se disputó el partido por el quinto y sexto puesto, jugado por los terceros clasificados de ambos grupos. Por la vía rápida, ante el nuevo sistema de competición improvisado sobre la marcha, el Ahijao y el Silencioso se deshacían con comodidad de el Paticorto y el Maestro, que tuvieron una de las peores noches que se recuerdan en el TIP.
La primera semifinal fue sin duda la más polémica. El Chechu, como propietario de las bolas de juego, amenazaba con no cederlas más si no pasaba a la final, mientras que los cojones de el Pijo de los Balcanes se iban hinchando progresivamente ante el descojone del personal. El Chechu y la Pantera medían fuerzas con el Pijo de los Balcanes y el Abertxale. Fueron los segundos los que se llevaron el gato al agua, mientras se escuchaba el primer murmullo de tongo en el graderio.
La segunda semifinal la jugaron el Carlitos Gracia y el Suerto, contra el Ligre y el Pijo del Magreb, que estaban resultando la sorpresa del torneo. Ahí quedó la suerte de la pareja, ya que el debutante y el ojeador de la ONU para Brácana, pasaban a la gran final.
La finalísima fue un caos. La gente arrancaba a cuarto de vuelta, señalando al Pijo de los Balcanes como gran instigador del cachucheo, para sacar beneficio deportivo. Los que venís siguiendo el torneo desde su inicio sabréis que es un jugador de corto recorrido, que pierde fuelle cuando la competición se extiende en el tiempo. Aprovechando esta circunstancia, junto al Abertxale se cepillaron al Carlitos Gracia y el Suerto, también por la vía rápida. Esto acabó por encender al resto de competidores que, entre cancanasso y cancanasso de vino, juraban en arameo.
El futuro del TIP por tanto está en el aire. Pendiente de la resolución de la FIP, el Pijo de los Balcanes y el Abertxale se llevan su sexta edición. Habrá que ver la resolución que eleva el órgano rector de la petanca internacional. Las aireadas manifestaciones contrarias a la manipulación del reglamento se oyeron hasta en el Parador, así que la última palabra todavía no está escrita.
Uffff..... Hace tanto tiempo que no escribo nada que, la verdad, ya casi ni me acuerdo de lo que tengo que hacer. Ya os comentaba en la última entrada que el verano es complicado en Brácana, con altas y bajas constantes. Y yo no iba a ser menos, así que me he ido de vacaciones. Desde que comenzó esta historia en el Callejón, en el año 2010, me he perdido pocos saraos, por tanto creo que ya me tocaba disfrutar.
En mi merecido tiempo de descanso he vuelto a mis orígenes, a Australia. Dicen que de allí son mis antepasados, así que me he pegado un mes de rama en rama, entre mieleros, acantizas, capulineros y pericos de Tasmania. Buena gente la que he encontrado por allí, disfrutando de semillas de las buenas, nada de transgénicos, y de la mejor fruta silvestre. Vaya, lo que viene a ser la vidorra padre. Allí no hay secreto de sumario, pero como no sé si tenéis puestos filtros para menores, mejor no contar mis andanzas por allí. Lo que sí es verdad es cada vez que alguno de mis nuevos colegas me pedía opinión, siempre contestaba lo mismo:
- Coño, como en Brácana.
Así que he decidido volver, porque echo de menos el trajín semanal: la comida del Pijo de los Balcanes, las salidas de el Ligre... podría seguir, pero no quiero ponerme meláncolico. Como digo es el motivo por el que llevo tanto tiempo sin darle a las teclas. Aún así, no quería coger la maleta sin dejar algún encargado a cargo del cortijo. Por eso, ha sido Mustafá el que ha hecho las fotillos que ilustran esta entrada. Como veréis hay bajas, muchas bajas, porque el personal ha ido entrando y saliendo. Menos mal que parece que ya todo vuelve a la normalidad.
De hecho la semana que viene arranca la pretemporada, con la celebración del Torneo Internacional de Petanca, para el que la última semana agosto hicieron el sorteo pertinente.
Ya os contaré semana a semana....
No tengo mucho que contar esta semana, porque Brácana anda bajo mínimos. Si la pasada semana la Tertulia registró sólo dos bajas, el pasado jueves fueron tras las ausencias: la del Ministro de Alimentación, la de el Maestro y la de mi amo, el Pîjo del Magreb. Aún así, puntual como siempre, el Silencioso abría las puertas de la República a eso de las 21:00 horas, para recoger al personal. Como el puesto de cocinero-jefe sigue siendo interino, en esta ocasión recogió la cuchara el Paticorto, que estuvo respaldado por el Ligre como Pinche.
Una vez más le dieron al tomate como ingrediente básico de los entrantes, continuando con un lomito a la plancha, que siempre es un manjar recurrente. Para darse brillo, aprovechando el delantal del ministro de alimentación, se marcó un pisto con huevos y patatas, que dejó buen sabor de boca, para cerrar la velada gastronómica con un poquito de melón del tiempo.
Fueron tantos los temas dispersos de conversación, que al final se me hace difícil destacar alguno. Bueno sí. Para variar hablaron de fútbol y eso que no hay competición. Le dieron repaso al Montilla C.F. que este año estrenará categoría, militando en división de honor. Pero sobre todo, dedicaron tiempo a hablar de los problemas económicos de Ronaldo y Messi, dos artistas del balón, pero también del escaqueo fiscal. El segundo ya ha pasado por el banquillo según dijeron, y el primero lo hará la semana que viene. También dedicaron un buen tiempo a hablar del posible fichaje de Neymar Jr, -otro figura- por el Paris Saint Germain.
Los 200 kilos largos que ofrecen los gabachos por el brasileño, los cogían mis colegas y cerraban de Despeñaperros p'abajo. dando barra libre al personal todo un fin de semana. Me cago en tó lo que verdea..... Pero si lo único que hacen es pegarle patadas a una pelota... A las fábricas de cubitos de hielo de Siberia los mandaba yo, verás como se dejaban de estafas, tatuajes y crestitas....
Ha sido pasar la Feria de El Santo y el descontrol se ha adueñado de la República. Era de esperar. Todo los años, cuando llegan estas fechas, el personal toma las de Villadiego. Por cierto, que mi buen amigo Labordeta, me ha tenido que explicar de dónde viene esta expresión tan utilizada. Al parecer, según me explicó ayer mientras nos pegábamos un carajillo, ha pasado a la historia como coletilla que se utiliza para aquellas personas que se ausentan huyendo de un riesgo o un compromiso, como es el caso que nos trae. Según parece, así debieron escapar muchos judíos, que en la Edad Media fueron a refugiarse al pueblo de Villadiego, al noroeste de la ciudad de Burgos. Esta villa castellana fue privilegiada entonces con una encomienza de Fernando II El Santo, confirmada por Alfonso X El Sabio en 1255, otorgando protección a este grupo de población, ante las constantes persecuciones de que eran objeto: "Sepades que yo recibo en mi comienza, et en mio defendimiento los judíos de Villadiego... et ninguno que mal les ficiese a ellos".
Pues eso. Aunque mis compinches no son judíos, al menos que yo sepa, ni huyen de ningún atropello, van buscando acomodo en otros puntos de la piel de toro, dándole de lado, eso sí, al tórrido verano que está castigando a Brácana y todos sus territorios limítrofes. Dicho esto, cabe resaltar, que fueron dos las bajas del pasado jueves: la de la Pantera de la ITV y la del ministro de alimentación. Obviamente, y de este asunto ya he dado cuenta en semanas anteriores, la ausencia del Pijo de los Balcanes provoca más de un quebradero de cabeza. Por ello, esta semana ha sido el Suerto el que se ha hecho con los mandos de los fogones, apoyado por el Ahijao como pinche. Como los chavales veían que se quedaban cortos de jatería, prepararon un menú con fondo, para evitar posibles quejas del personal. Por un lado, aprovecharon la temporada del tomate para prepararlo en diferentes emplates: con sal, con atún y con queso fresco. Apoyaron estos entrantes con un gazpacho de remolacha, rematando en tablas con un lomo a la plancha y fruta del tiempo -léase melón de piel de sapo-.
Pues no. Dicho sea de paso, desde mi posición no pude poner pega alguna, porque ni hubo quejas, ni tampoco lamentos. ¿Quiere decir esto que le están moviendo la silla al ministro de alimentación? Pues el tiempo dará o quitará razones. Lo que sí me quedó claro es que, para meter presión, recuperaron la vieja tradición de realizar la Llamada del ahorro. Fue el Pijo de los Balcanes el que la recibió, pasándose por el forro de los cataplines los reproches del personal.
El otro elemento destacado de la noche es que mis amigos bracaneros siguen acercando la estadística, como ciencia, a la República. Fue mi amo el que aprovechó las más de 75.000 visitas que ha tenido el blog desde su creación, para hacer balance de invitados y demás, en todo este tiempo. No voy a extenderme mucho, pero al menos os dejo algunos datos que considero interesantes.
Sin contar el año en curso, quiero decir, al cierre del ejercicio del 2016, se habían celebrado un total de 308 tertulias, de las que 259 pertenecen a la era bracanera, el resto a las Tertulias del Callejón -buenos recuerdos, por cierto-. En todo este tiempo, el Silencioso ostenta el primer puesto del ránking de efectividad, con un 96,9% de asistencia. Le siguen el Abertxale con un 96'1% y el Ligre, con un 94'5%, a pesar de sus obligaciones laborales. Cabe destacar que salvo el Maestro, rozando el 90 por ciento, y la Pantera de la ITV que cierra la tabla con un 72'2 % de efectividad, el resto andan por encima del 92 por ciento.
También se hizo balance del número de embajadores. Nada más y nada menos que 548 invitaciones se han realizado hasta el 2016, con un total de 347 nuevos embajadores, ya que muchos de ellos han repetido a lo largo de estos años.
Se dice pronto, pero esto sigue sumando. En el 2017 no se están quedando cortos, así que una vez que finalice diciembre, habrá que sumar nuevos embajadores y nuevas cifras estadísticas. Aquí estará un pajarito para contarlo....