11 de marzo de 2015

11 de marzo de 2015 - 1 comentario

La noche de los Almansa

Los últimos acontecimientos que suceden en torno a Brácana, hacen que oiga un zumbido permanente desde que abro los ojos cada día. Sinceramente, hay cosas que no entiendo y a la vez me preocupan. Ya os decía la semana pasada que los Bracaboys, el cuerpo de élite que vela por la seguridad del Presidente, mantienen abierta una investigación para saber si existe una confabulación organizada contra los órganos de poder de la República. La verdad es que yo, sin tener ni pajolera idea de política, siento como se me erizan las plumas de la nuca cuando leo el informe preliminar, que ha llegado a las dependencia del Ministerio del Interior de Brácana. En él, sin que se citen fuentes, porque las investigaciones siguen abiertas, se asegura que hay indicios para "temer por la vida del Presidente, teniendo en cuenta de los últimos ataques que ha sufrido".


El jefe de la unidad cita como ejemplos el Golpe de Estado, el atentado en plena calle de hace unos días, y también el mal estado en el que ha aparecido alguna vez por Brácana, cuando se junta con sus colegas de profesión. "Todo ello hace pensar que el Presidente pudiera estar sufriendo algún tipo de envenenamiento, con el oscuro propósito de desestabilizar el normal funcionamiento del Estado Bracanero".
Coño, ahora que le estaba cogiendo cariño al Maestro, va alguien y quiere mandarlo aquí, al limbo, de manera permanente. Imagino que ese informe es la verdadera razón de la ausencia del Presidente el pasado jueves, y eso que los embajadores que llegaron hasta Brácana, lo hicieron como consecuencia de la invitación cursada por el Presidente. Dos de ellos son de nuevo curso, mientras que el tercero ya había estado en Tierra Santa semanas atrás.


Yo los denomino el Clan de los Almansa, un peligroso grupo afincado en Cuesta Blanca, conocido por secar barriles, pellejos y botellas en un santiamén. Por un lado están los hermanos Manolo y Rafael García Almansa, de ahí el sobrenombre del grupo. Por otro está su primo, Juan Almansa, que ya juró fidelidad a la República cuando visitó la sede junto al Luis García, hace ahora algo menos de un año. Lo bueno de este último personaje, el Juan Almansa, es que cada vez que aparece por allí, lo hace cargado de vino de Los Borbones. Esta no fue no fue una excepción y llegó con sendos bag in box de bota y tinaja, que fueron recibidos con alabanzas y despedidos con todos los honores.
El caso es que los dos embajadores noveles son maestros, de ahí la estrecha relación que mantienen con el Presidente, participando incluso en algunas de las reuniones periódicas clandestinas que mantiene este colectivo, denominadas Los viernes al Bar.
Como no podía ser de otra manera, los nuevos embajadores juraron su cargo, precedidos de un repaso en verso a la situación económica europea, por parte mi amo. En este apartado, tengo que reconocer que la gente que pasa por Brácana semanalmente se lo curra. Si no, echadle un vistazo a la parrafada que se pegó el Manolo Almansa para agradecer la invitación:

Me gustaría agradecer la invitación que nos habéis dispensado amablemente a esta cuadrilla, mitad veteranos por estos lares, y la otra mitad noveles. 
Llegamos a la República de Brácana, al menos 3/4 partes, desde allende los mares, mares de viñas y olivos, desde la vecina Ínsula de Cuesta Blanca, en el Califato de la Sierra. El otro 25%, tiene sus orígenes en la conocida Escuchuela. 
Atrás quedan las enseñanzas y el buen hacer de nuestros ancestros y su dificultad para salva la travesía que nos distanciaba de la urbe.
En nuestras cuidadas fanegas de vides y olivos se madura lentamente el fruto que más tarde en nuestros lagares y molinos se convierte en esos aromáticos caldos y jugos tan apreciados. Me consta que en esta República se saben degustar y saborear con templanza y mimo.
Brácana es una revolución de los placeres, ensalza lo más sencillo de nuestra esencia, el buen comer y beber, pero siendo eso importante, lo es más por las tertulias y las relaciones que se entablan a su alrededor. 
Enhorabuena por vuestra iniciativa, por abrirnos las puertas a vecinos y amigos, y por fomentar la pausa frente al desenfreno, la alegría frente a la apatía; sin más argumento que vuestros buenos vinos, nuestras ricas viandas, y sin más munición que la palabra. 
Me atrevo a pedir al Comandante en jefe de vuestro ejército bracanero, que ordene firme, para poder presentar armas, armas en forma de catavino, colmado sólo hasta la mitad, como deber ser, y que hagamos un brindis por esta mezcolanza de Tierra y Mesa, Cepa y Copa, por nuestra Ínsula y vuestra República: 
Por Cuesta Blanca.
Por Brácana.
Vivan las tertulias bracanianas.

Ahí queda eso. Por cierto, que se me olvida mentar cómo se pusieron de jatería, puesto que ya he he hablado del bebercio. Como entrantes se jalaron unos platos de jamón, unos pajaritos de huerta y unos candiles, además de las gambas y los langostinos aportados por los embajadores para la ocasión. Cerraron la noche con unos Frutos de la flor de la flor de la alcachofa, con briznas de cerdo aderazado con vino de Montilla, en román paladino, alcachofas bracaneras al más puro estilo.
Un apunte más relativo a la noche. Ante la ausencia de el Maestro, y también de el Quini, ausentado por motivos de formación laboral, el Pijo del pádel se esplayó en los brindis. Más que nunca tiró del peloteo mas recalcitrante, para honrar la figura de el Presidente.

Nota.- Aunque parezca compadreo, un abrazo desde el limbo para el Presi, que no atraviesa su mejor momento de forma ¡Maestro, eso con tres copazos seguidos se quita!


18 de febrero de 2015

18 de febrero de 2015 - Sin comentarios

Historias de la puta mili.

Pues si. Por ahí andaron los tiros el último jueves. Y es que de los cuatro visitantes que acudieron a "jartarse" de comer y beber, dos de ellos fueron compañeros de mili de "el pijo del pádel". Ni pensar quiero las aventuras que vivieron junto a tal elemento, y es que si ahora cerca de consagrarse como cincuentón anda medio loco, habría que verlo con veinte primaveras escasa.

Yo, por mi parte cuando escuchaba las historietas que contaban sentí nostalgia, de cuando  hice el servicio militar en la Legión Cóndor del Guaraná. De hecho fui piloto de tirabuzón cruzado y en mi haber tengo mas de ciento cincuenta saltos.

Pero bueno que me parezco a los puretas contando historias de la puta mili.



Como digo, "el paquito el caín y "el paquito el porrillo" (los compis de mili del pijo del pádel), fueron dos de los embajadores que aparecieron por la sede, junto a un veterano de guerra "el paquito el triki". Los tres llegaron con unos dulcesitos bajo el brazo y compartieron faena con el otro invitado de la noche. Y aquí tengo que hacer un aclarado. "Antonio Herrador" llegó a la sede como próximo cocinero del Premio Gastronómico, para inspeccionar las instalaciones, pero claro, le gustó tanto la historia que cada jueves se montan que acabó compartiendo la noche con los bracaneros e invitados.
Pero lo anécdota no queda ahí, lo curioso viene ahora. !El tío juró bandera! es decir hizo el juramento, convirtiéndose así en el primer cocinero del Premio Gastronómico que jura bandera y además sin ni tan siquiera haber guisado aun.
Cuando yo digo que esta República es un puro libertinaje, veréis que no me falta razón.



Bueno tras haber hecho la introducción voy a dar un repaso a lo que fue gastronomicamente y la noche. Comenzaron como suele ser habitual con las avellanitas, pataticas saladillas, y aceitunas. (lo normal). Luego y tras leñaso de la sirena, comenzaron con la primera tapita en barra, es decir,  jamón y aceite con pan, y tras ello y antes del Consejo de Ministros y los juramentos, el Ministro de Alimentación, que estuvo marcado de cerca por el futuro Premio Gastronómico, preparó un pulpito a la gallega. Aquí hicieron un alto como digo para los actos protocolarios y de paso empezaron con El Solera de la Monumental, ya que el Fino Tertulia cayó al paso. Eso si, no sin previas discusiones sobre el estado del vino, para unos andaba corto de color, para otros andaba corto en nariz, y para otros andaba largo en acetato de etilo. Eso sí para todos estaba bueno, ya que como digo no llego ni al plato estrella. decir que yo flipaba con tanta discusión en torno al vino y es que al fin y al cabo de eso se trata, de levantar polémica, conversación, opiniones dispares. Realmente esa es la esencia de la tertulia, ya que si comieran y bebieran sin ni tan siquiera discutir, esto se volvería aburridísimo. Por cierto los cinco litros de Fino Tertulia, de Bodegas Delgado de Puentes Génil, llegaron a Brácana gracias a la desinteresada donación de "el Chacón", que hizo filigranas para que los "mú cacho perros" de los bracaneros se lo "jalaran al paso". Por cierto "el Rafa Chacón" ha cobrado protagonismo en esta semana no solo por la donación del Fino Tertulia, y es que se ha convertido en el ángel de la guarda del Presidente de la República, "el maestro", que un incidente aun sin aclarar fue atendido en primera instancia por el susodicho Chacón , ante la hemorragia que sufría "el maestro" en plena calle. Los hechos aún están siendo investigados por el Bracaboys (cuerpo de elite de seguridad del presidente) aunque hay quien señala a un posible envenenamiento por las "hordas radicales" de los territorios contiguos a la República, para derrocar al presidente. Y es que, claro con el libertinaje y descontrol que hay en Brácana. hay Repúblicas y Monarquias cercanas que están intentando acabar con la República Independiente Anarquica y Laica de Brácana, ya que cada vez son mas los ciudadanos de Montilla y alrededores que han pedido axilo politico en la sede. Al parecer y según un informe del SEB (servicio estadistico de Bracana) el número de peticioes de axilo asciende a mas de doscientos cincuenta, es decir u uno por ciento de la población de Montilla, que frustrada con la vida en la ciudad quieren tirar para Bracana, donde el indice de paro es del cero por ciento. Otras fuentes apuntan a que la posible agresión llega desde los golpistas de hace un par de meses, en fin habrá que dejar trabajar a los Bracaboys.


Bueno que termino, que el plato estrella fueron unos cuencos de naranja picada con huevos frito que sirvió de antesala de las lenguas y palmeras con las que aparecieron los invitados...
Antes de los digestivos.... Claro está.



9 de febrero de 2015

9 de febrero de 2015 - Sin comentarios

Garbanzos para comenzar febrero

Pues, a lo tonto a lo tonto que diría el otro, ya nos hemos metido en el mes de febrero. Por delante tenemos el carnaval y el inicio de la Cuaresma aunque, en realidad, estos temas apenas si preocupan en Brácana. El calendario es tan severo que pase lo que pase más allá de los Montes Bracaneros, no afecta al normal funcionamiento de la República. Allí, el nuevo mes se ha recibido como procede, esto es, sin embajadores. Por ello, la del pasado jueves fue una nueva tertulia de organización y charlita sosegada. Esta clama, que seguramente precederá a la tempestad, contrasta con la intensidad gastronómica con la que han comenzado febrero. La ola de frio que ha congelado Europa en los últimos días no ha llegado a Brácana, gracias al sofisticado sistema de calefacción instalado en la sede. Éste combina los más sistemas tradicionales de aire caliente, con los constantes copazos de vino, Fino Pata Hierro  fue el que se bebió el jueves, que mantienen al personal muy por encima de la temperaturas ambiente. Aún así, el ministro de alimentación preparó para la quedada un ollón de Legumbres de Fernán Núñez con colas de langostino salvaje espectacular.


El potaje de garbanzos, dicho en román paladino, llego tras las tapas de rigor  previas, jamó y salchichón para más señas, que dieron forma a un diálogo sosegado. Desde primera hora de la noche, cuatro fueron los hijos conductores de la charla. El que ocupó mayor tiempo fue el debate mantenido para la celebración del próximo premio al mérito gastronómico. Cada cual hizo sus aportaciones y será entregado en el mes de marzo. Evidentemente no voy a desvelar aquí quién será el agraciado, No obstante, sí puedo adelantar que después de las razones esgrimidas durante el consejo de ministros, el galardón es más que merecido. Además de este asunto, también se habló largo y tendido sobre las viejas glorias del baloncesto. Todo vino como consecuencia de una página web que pulula por ahí -www.yolosvijugar.com - en el que se venden camisetas de jugadores como Manolito Ayer, Anicet Lavodrama o Rimas Kurtinaitis. También se dio repaso al mundial de balonmano, con victoria aplastante para Francia, digan lo que digan, y como no, a uno de los temas más recurrentes en Brácana: el follangueo.


Después de todo eso se plantó sobre la mesa el postre, que esta vez estuvo a la altura, por no decir por encima, del plato fuerte de la noche. La Mama Dolores, madre de mi amo y el Silencioso, se preparó un platazo de natillas a la vieja usanza, que duró lo mismo que un caramelo en la puerta de un colegio. Lo curioso del tema es que mi amo habló con la Mama Dolores diciéndole que si podía prepararlas y aceptó con una única condición;
- Tienes que comprarme un litro de leche semidesnatada Covap, un sobre de Royal, 1 kilo de azúcar y un paquete de galletas maría.
Vamos, que una cosa es ahorrarse la mano de obra y otra bien distinta no pagar el material....
Faltaba el cierre a la noche con una ronda de pelotassos, que esta vez estuvo bien secundada. Sólo declinaron el golpe el Pijo del pádel y el Abertxlae, que acabó tomando una tónica.


Por cierto que repitieron ronda el Maestro, el Paticorto, el Ahijao y el ministro de alimentación. El Pepeluí anduvo durante toda la parte final de la noche, haciendo sus pinitos con el flamente ordenador de Brácana. Por ello, como no podía ser de otra manera, la llave de echó en la sede con los ecos de la buena música que cada jueves pone banda sonora a las historias de mis colegas bracaneros.

4 de febrero de 2015

4 de febrero de 2015 - Sin comentarios

De Fitur al arroz negro, pasando por...



Cuando digo que cada tertulia es una historia, se que suena a tópico. Pero es que de verdad os digo que cada jueves cuando bajo del limbo camino de la sede una hormiguilla recorre mi buche de pajarillo ante la incertidumbre de no saber lo que me voy a encontrar. Y quizás por ello cada vez me siento más privilegiado de formar parte de esta historia, que sí que es interminable. Aunque uno ya se va acostumbrando a algunos tópico como por ejemplo que “el paticorto de las ondas” llegue tarde y es que sus dos churumbeles lo atan más de lo que es quisiera, y para colmo esta semana no solo llegó tarde, sino que se fue antes de tiempo ya que el pequeño bracanero “Hugo Sanchez” a eso de las once y algo de la noche comenzó a potar. Aunque tampoco tenía pensado abandonar mucho después ya que como embajador de Bracana en Fitur tenía madrugón al dia siguiente. Prueba de ello es la expontanea que os dejo, donde queda plasmado que el Stand de Bracana fue uno de los más visitados y concurridos en la feria internacional de Turismo celebrada en Madrid.



Otra cosa habitual es la cara de incertidumbre de los nuevos embajadores cuando aparecen por la sede, ya que el desconocimiento de no saber lo que se van a encontrar les hace entrar con respeto y reparo, otra cosa bien distinta es la que llevan cuando salen.
En esta ocasión los invitados fueron cuatro, dos de ellos ya sabían de qué iba la película, como era el caso de “el mante” y “morry´s”, sin embargo “el jose mollete” y “el rafa” eran nuevos y como tales mantuvieron la compostura hasta que el vino pudo con ellos. Eso sí, todos, los cuatro, llegaron con buenas viandas y buen vino bajo el brazo, que unidos al aceitico con jamón y al plato estrella de la noche, del que luego hablaré, hicieron de la velada otra nueva orgia de sabores.
Por lo demás lo de casi siempre, consejo de ministros, juramentos para los noveles, digestivos y …


Pero como antes os decía, cada jueves esconde nuevas situaciones, y en esta cuarta tertulia del quinto año, “el ligre” tuvo a bién aparecer con una sirena. No una sirena salida del mar, sino una sirena de las que pegan unos pitidos que arde troya, con el fin de sustituir los palmetazos en la barra de “el pijo del padel” anunciando las tapitas en barra, por un pitorrazo que más bien parecía los de “El Pozo San Luis” en la cuenca del Valle de Samuño en Langreo, al acabar la jornada.
Ahh. Antes de que se me olvide, esta semana casi hubo pleno bracanero de no ser por la ausencia de “el ajiao” que estaba en Córdoba de picos pardos.
Pero hubo un detalle que no quiero dejar pasar ya que de cara a la Enciclopedia histórica e Ilustrada de Bracana, puede ser transcendental, y es que el Ministro de Alimentación durante buen rato cedió terreno… Me explico, uno de los invitados “el mante”, poco a poco y a lo suabón fue tomando terreno en la cocina, con la excusa de preparar un arroz negro.


El Ministro de Alimento, reculó, como nunca yo había visto antes, y se puso a las ordenes del susodicho “mante”, que con toda  la parafernalia del mundo le sacó la tinta a un calamar, que según pude oír, había traído de Huelva, luego arrimó el sofrito a la cazuela de barro, y junto al arroz y la tinta del calamar (solo faltaba la pluma de una gallina) preparó un arroz negro que resultó ser el plato estrella de la noche y con el que se relamieron los dedos, ni que decir los labios y lengua que quedaron negros.


En fin que dieron otro jueves histórico, bien regados y por supuesto bien cenados

Como a nadie le importa

¡Como lo estáis leyendo! El pasado jueves mis compinches se pusieron como a nadie le importa. Digo esto porque había ganar de recibir a los primeros embajadores del año y, por ello, se preparó un menú variado, con una carta de vinos finos que no es posible encontrar en el mismísimo Ritz. Bueno, en realidad, ya quisieran los comensales de dicho hotel comer, beber, charlar y reírse de la manera en la que se hace en Brácana Center. Dicho esto, vamos primero con los invitados. Hasta la sede llegaron el jueves un embajador veterano, otro nobel y un tercero cadete. Os lo explico.


Tan veterano es el Mochu en estas lides, que mis colegas no saben si denominarlo como parte de la sede o como embajador. El nobel es su cuñado, el Israel Díaz. Aunque natural de Córdoba, dice sentirse más montillano que un sarmiento de la Campiña, por ello acabó pisando tierra santa como un victorino de 600 kilos.El embajador cadete es el Jose Cruz, primo de el Niño. El caso es que no se le puede considerar como un invitado nuevo, ya que estuvo en Brácana meses atrás, aunque tuvo que abandonar la sede por motivos de salud. Por este motivo, en Brácana todo el mundo lo conocía hasta el pasado jueves como José I El Breve.
Los tres encajaron a la perfección en un ambiente más que distentido porque, si algo bueno ha tenido el rapapolvo de primeros de año, es que ahora las quedadas de los jueves son tertulias de las de verdad, de charla con el codo apoyado en la barra, en la que se arregla el país en un santiamén. A ello contribuyó la pasada semana el amplio y excelente surtido vinícola que había en la sede: Fino Chuchi, procedente de la primera cosecha del Conde de Chuisburg, Fino Mariano, aportado por el chahe de el Nino, y fino El Maestro, un clásico que nunca falta en Brácana.


De jatería tampoco anduvo mal la cosa. Tras las tapitas habituales para hacer cuerpo, mi amo se marcó sendas perolas de chorizo, una a la sidra y otra al oloroso. Huelga decir que los sopones caían por doquier, una vez que dieron buena cuenta del embutido.
En el consejo de ministros de nuevo se dio repaso a la lista de invitados (la semana viene llegan los colegas de la Pantera, Morri incluido, así que habrá que estar al loro). También se volvió a hablar del premio gastronómico, cuyo agraciado se conocerá a principios de febrero, y se dio paso a los juramentos. Son los primeros del año, así que hubo cierta solemnidad. De ahi saltaron al plato fuerte de la noche. El perolón de solomillo con papas a lo pobre daba miedo nada más que verlo. No obstante, como esta gente sólo temen que el techo se caiga sobre sus cabezas (lo digo por la vez en que esta metáfora estuvo a punto de hacerse realidad), se arremangaron y dieron cuenta del plato en mucho menos de lo que tardó el Pepeluí en prepararlo.


Por supuesto, para terminar se metieron entre pecho y espalda unos digestivos, a pesar de que hubo quien se hizo el remolón. Bueno, que me despido hasta la semana que viene. Sed buenos, bebed mucho vino y que los últimos días de enero vayan con buen pie. Por cierto, en Brácana están muy pendientes de las elecciones griegas del próximo domingo. Dicen que si Syriza las gana, tienen cojones de presentarse a las municipales de mayo ¡Miedo me da !



Primer pleno bracanero del año

Parece que mis compinches precisan de un nivel organizativo un poco más intenso. Es la única explicación que encuentro para que el pasado jueves no acudiera ningún embajador, a pesar de que ha habían cubierto la primera tertulia del mes, que habitualmente dedican a aspecto de gestión. Dicho así, la verdad es que suena un poco rimbombante, podéis intuir que el año 2015 se presenta calentito en eventos, celebraciones y otras parrandas, que jalonan el calendario perpetuo. Dicho esto, me meto ya en harina, repasando lo sucedido el pasado jueves, día en el que, por cierto, se dio el primer pleno bracanero del año. Vamos, que no hubo bajas por lesión.... ni tampoco por sanción.



Primero vamos con el bebercio, porque la semana pasada sumaron una nueva muesca a su paladar. El Maestro se plantó en la sede con cinco litracos de Fino Sierra, de la Cooperativa La Aurora, recién sacados de la bota por el capataz de la cita cooperativa. Las notas de cata fueron similares porque todos coincidieron en el espectacular olor del vino, a pesar de que en boca presentaba algunas carencias. Según pude escuchar, en descargo del líquido elemento hay que decir que había sido refrescado recientemente. A pesar de ello, ninguno le hizo ascos. Más bien, el personal se entregó a los brazos de Baco, mientras le daba a la mandíbula con el menú preparado por el Pepeluí. En cuanto a tapitas estuvo compuesto por el jamón de rigos y las aceitunas, que esta vez estuvieron acompañadas de un salchichón cular donado gentilmente por el Pijo del pádel.


El Consejo de Ministros fue largo. De nuevo hubo tirón de orejas generalizadas, en recuerdo de la fatídica noche del 30D, en la que ya os conté cómo se despendoló el personal. Además de este asunto, en el que todos los bracaneros hicieron examen de conciencia, al menos hasta que se les olvide el sermón, se habló de los preparativos del próximo premio al mérito gastronómico, además de los embajadores. Ahora, para darle un poco de forma al asunto, han hecho un sorteo en el que cada semana se establece un orden preestablecido, para que mis colegas propongan invitados. De esta forma, el próximo jueves os contaré las andanzas de los colegas de el Niño, que serán los que visiten la sede.


Solventado el trámite siempre farragoso del consejo de ministros, llegaron las viandas más potentes. En esta ocasión, el ministro de alimentación preparó una cena que él mismo denominó como plato orgásmico. Quienes conocen el pelaje del personaje, entenderán el delicado matiz de tan delicado nombre, después de saber que la comida en cuestión era salchichas con huevos.
Poco más tengo que contaros hoy. Imagino que la próxima semana la tertulia dará más juego con los primeros invitados del año. Yo, como tengo pase VIP, me paso por el arco de las garras la lista que han hecho y no me lo perderé.

27 de enero de 2015

27 de enero de 2015 - Sin comentarios

Año nuevo....



Era de esperar que tras la nochevieja movida que se vivió en Brácana el jueves anterior, la primera tertulia del año 2015 estuviera marcada por un tirón de orejas colectivo. El despendole generalizado con el que acabó el año, hizo que mis colegas entonaran el mea culpa, asumiendo que hay que ser un poquito más comedidos, aunque sin renunciar a las locuras que dan vida y forma a Brácana cada siete días. A decir verdad. el examen de conciencia bracanero no fue completo, aunque por motivos ajenos a la República. El Niño por asuntos laborales, el Pijo del Pádel auqejado de cagaleras galopantes y la Pantera con un nuevo leñasso en la espalda, causaron baja y se libraron del refregón. Bueno, se libraron a viva voz, pero no pudieron darle de lado a un pitido de oidos porque sus nombres también salieron en el refregón.


El caso es que parece que han encaminado bien el rumbo para las próximas semanas, empezando el año con algunas novedades en la sede. La principal fue la limpieza de la sede que ha corrido a cargo del ministro de alimentación y el Silencioso. A ello hay que unir un ordenador que se ha agenciado el Paticorto de las ondas, previo convenio firmado con Cotec Informática, que pasa a convertirse en suministrador oficial de repuestos informáticos de Brácana. Lo más gracioso del tema, es que el ordenador ha salido por la patilla, es decir, que no ha costado un duro ¡Eso si que es negociar un convenio!


Además del revolcón, que no tuvo una voz dominante, ya que todos dieron y recibieron, la noche transcurrió entre charlas de los más variado, como la limpieza de las cocinas en los restaurantes, la falta de sistemas seguridad en las carrozas de Reyes o la religión. Además, parece que han recuperado la costumbre de dedicar la noche a un disco en concreto, aprovechando el nuevo ordenador.
En esta ocasión, la música que sonó durante toda la noche, fue el disco Now that's what I call quite good, de The Housemartins. Ahora sólo falta saber cuanto les dura el arrepentimiento. De entrada, la próxima semana vuelven a repetir sin embajadores, para seguir cerrando asuntos de cara a lo que queda dle año que, como siempre, se presenta largo y duro. SALUD.